Evitar intereses hoy puede ser la mejor decisión para tu futuro financiero

¿Todas las buenas acciones para tu futuro financiero se basan en ahorrar? Pues no necesariamente, hay algunas donde la deuda es protagonista.

Ahorrar es importante, pero evitar el endeudamiento o amortizar anticipadamente tus deudas también puede serlo.

Cuando nos planteamos la planificación financiera de nuestro futuro, el ahorro es una herramienta básica. Podemos utilizar una gran cantidad de instrumentos, desde los seguros de ahorro hasta los planes de pensiones o la inversión directa en activos, entre otras. Sin embargo, dos factores claves como el endeudamiento y los intereses, pueden ser instrumentos negativos a medio y largo plazo. Por eso mismo, evitar intereses hoy puede ser la mejor decisión para tu futuro financiero.

El endeudamiento

No hay peor enemigo de las finanzas personales que el endeudamiento. Ojo, hay que tener en cuenta que no hablamos de endeudamiento razonable, que en determinados momentos de la vida puede ser incluso beneficioso, por ejemplo, cuando adquirimos nuestra primera vivienda.

Cuando hablamos de endeudamiento en negativo para nuestras finanzas, nos referimos a aquellas deudas que podríamos haber evitado o que nos suponen un coste que lastra nuestra economía personal.

Hay muchos ejemplos pero vamos a centrarnos en dos de ellos.

Tarjetas de crédito

El uso incorrecto de las tarjetas de crédito sería el primero y uno de los más habituales. Las tarjetas de crédito pueden ser una herramienta beneficiosa bien utilizadas. Sin embargo, también pueden convertirse en uno de los peores enemigos de tu bolsillo.

Es muy frecuente el uso de la tarjeta de crédito para disponer de dinero en metálico cuando no se llega a fin de mes o cuando hay que hacer frente a algún gasto. Esto, además de suponer un coste en intereses muy elevado, generalmente acaba con el efecto bola de nieve. Terminamos de cubrir un gasto, pero abrimos otro ya que no nos alcanza y entramos en una espiral de economía a crédito con un coste verdaderamente elevado.

El mal uso de las tarjetas de crédito es uno de los principales motivos del sobreendeudamiento de las economías domésticas. Si tenemos en cuenta que del sobreendeudamiento al colapso de las finanzas personales hay sólo un paso, entenderemos rápido el motivo por el que hay que tener un cuidado extremo en el uso de esta herramienta.

Créditos rápidos

Es obvio que un crédito rápido puede solucionar un problema inmediato, pero, la solución inmediata de un problema si se transforma en un problema medio y largo plazo puede ser mucho peor.

Los créditos rápidos son caros, pero, pero, los impagos en los créditos rápidos generan una espiral de morosidad que acaba multiplicando de manera exponencial el dinero del que se había dispuesto.

Del mismo modo que ocurre con las tarjetas, pero con más reservas, este tipo de herramientas deben utilizarse con cabeza. Sólo en caso de necesidad, y sólo en caso de absoluta certeza sobre que su devolución no va a suponer un problema real para nuestra economía personal.

Recuerda que las prescripción de las deudas no es una solución, además, menos en el caso de las deudas financieras.

La amortización anticipada

La mejor manera de entender la importancia de la amortización anticipada es valorar los intereses que te vas a ahorrar como si fueran el producto de una inversión.

Por ejemplo, calcular los intereses que va a suponer nuestra hipoteca durante un periodo determinado de tiempo. Una vez obtenidos, si nuestra hipoteca tiene una comisión por cancelación anticipada, restar dicha comisión o gastos. La cantidad que surja debería ser comparada con las posibles rentabilidades que en el mismo plazo de tiempo sobre el que vamos a amortizar podríamos obtener.

Esto, por ejemplo, es muy interesante para aquellas personas que prefieren garantizar su dinero, y no arriesgarse en inversiones con un perfil de riesgo elevado.

Si una amortización anticipada de nuestra hipoteca nos supone, por ejemplo, un ahorro de 1.000 euros, deberíamos compararlo con productos garantizados y la rentabilidad que nos ofrecen para el dinero que hemos amortizado, y el periodo de hipoteca que hemos recortado en amortización.

Esto no va a ser igual para todas las personas. Habrá quienes busquen expectativas altas para su rentabilidad, y para ello asuman riesgos. En este caso, puede que dichas expectativas superen la opción de rentabilidad de la amortización anticipada. Pero, siempre con la posibilidad de no tener éxito en la inversión y por tanto perder dinero.