10 formas de ahorrar energía que te darán resultado

10 formas de ahorrar energia
Tiempo de lectura: 4 minutos

Para ahorrar energía no son necesarias grandes acciones. Gracias a este artículo descubrirás 10 formas de ahorrar energía que son simples y están al alcance de todos. Lograrlo no solo te permitirá bajar el coste del recibo eléctrico sino también contribuir con un modelo de consumo mucho más sostenible.

Las mejores formas de ahorrar energía

Los consejos que exponemos a continuación son un buen ejemplo de que los pequeños gestos pueden dar grandes resultados.

1. Hacer un uso racional de los electrodomésticos

Los electrodomésticos no siempre se utilizan de manera correcta. Un mal uso de estos puede derivar en un aumento del consumo de energía. Cuestiones tan sencillas como no cerrar la puerta del frigorífico o utilizar los lavaplatos a media carga, son un foco de gasto innecesario.

En esta misma línea, para optimizar el gasto de la plancha, es mejor planchar varias cosas un mismo día que unas pocas en días alternos. Ten en cuenta que el mayor gasto energético de la plancha se produce al calentarse esta.

2. Aprovechar las horas de luz

Es una recomendación obvia, pero no siempre se lleva a la práctica. Adelantar a las horas de luz solar las tareas que requieran de iluminación durante otoño e invierno conlleva un menor gasto eléctrico. Mientras, en primavera y verano, es importante aprovechar todas las horas de luz para utilizar la iluminación artificial lo menos posible. Amplia esta información en nuestro artículo ¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

3. Control de la calefacción eléctrica o el aire acondicionado

Aunque son diferentes aparatos, mal utilizados pueden traer consigo un gasto importante. Para ahorrar luz se requiere un uso correcto y limitado de los dos.

En el caso de la calefacción eléctrica es conveniente utilizar los termostatos que traen incorporados y regulan tanto la cantidad de calor como el tiempo que se mantiene encendida. Del mismo modo que ocurre con otras calefacciones, salvo situaciones extremas, no es conveniente mantenerlas encendidas por la noche.

En términos generales, por cada grado que suba la temperatura en casa, el gasto energético se dispara entre un 7% y un 8%.

Con el aire acondicionado, tanto en invierno como en verano ocurre lo mismo. En este aparato es fundamental el uso correcto de los termostatos, una temperatura adecuada y por espacios de tiempo razonables.

4. Mejorar el sistema de iluminación de la vivienda

Este es un aspecto que puede suponer un ahorro muy importante de energía. Lo recomendable es el uso de sistemas LED. Aunque pueda resultar más caro comprarlos que otras opciones, son mucho más rentables a medio plazo. Consumen una menor cantidad de energía, tienen más vida útil y provén de una luz más adecuada a la vista.

Tanto es así, que la inversión en este tipo de bombillas se amortiza en apenas un año.

5. No dejar aparatos en standby o encendidos

El número de dispositivos conectados a la red eléctrica es cada vez mayor en las viviendas. Una costumbre muy extendida es dejar los aparatos conectados a la red en posición de standby. Sin embargo, aunque menor que en su fase de uso, un aparato en esta posición también tiene consumo eléctrico. Se trata de consumos innecesarios que conviene eliminar.

Su impacto en la factura es de cerca de 100 euros al año y la mejor forma de combatirlo es mediante regletas o, si no te importa invertir, con enchufes inteligentes.

6. Mantener los dispositivos eléctricos en buen estado

El cuidado de los dispositivos eléctricos, incluidos electrodomésticos, es muy importante. Un mal cuidado puede influir en su consumo.

Un buen ejemplo es el de los aparatos con sistemas de ventilación. Si no son limpiados regularmente, estos pueden generar más calor y consumir más energía.

7. Invertir en aparatos de mayor eficiencia energética

Este es uno de esos casos en los que una inversión a corto plazo va a suponer un buen ahorro a medio y largo plazo. Los electrodomésticos de alta calificación energética son mucho más eficientes que los de baja calificación, y también consumen mucha menos energía.

Aunque el coste inicial puede ser más elevado, a medio y largo plazo el ahorro de energía compensa esta diferencia de largo.

8. Revisar el aislamiento térmico de la vivienda

Una vivienda mal aislada no solo perderá calor, o lo ganará, dependiendo de la estación, también contribuirá al aumento del gasto de energía en forma de un mayor uso de la calefacción o aire acondicionado.

Un mal aislamiento de ventanas y puertas puede suponer una pérdida de hasta el 30% del calor emitido por las calefacciones. Esto supone por tanto un gasto elevado que sería posible evitar mejorando el aislamiento.

9. Acogerse a la tarifa más adecuada

Las ofertas de los distribuidores de energía eléctrica han ampliado mucho su rango y posibilidades. La discriminación horaria puede ser muy interesante para abaratar el coste de la luz. También revisar la potencia que se contrata y la que realmente se necesita es buena idea en este sentido.

10. Comparar distribuidores eléctricos

En la actualidad hay más distribuidores eléctricos que nunca. Las ofertas se multiplican y también se encuentran opciones interesantes como la compra colectiva. Comparar el recibo de la luz con la oferta de mercado puede ser otra buena herramienta de ahorro de energía.

Las formas de ahorrar energía son un buen ejemplo de pequeños gestos que nos permiten ahorrar día a día. En muchas ocasiones nos centramos en el ahorro de los grandes gastos para mantener nuestras finanzas saneadas, sin embargo, tampoco hay que olvidar esos pequeños gastos que a fin de mes también pueden suponer un importante ahorro en nuestra cuenta.