Practicar deporte en verano: algunas ideas y consejos a tener en cuenta

la natacion, buen ejemplo de deporte en verano
Tiempo de lectura: 6 minutos

Deporte y verano van de la mano para muchas personas, y es que la llegada del buen tiempo y de las vacaciones supone un muy buen momento para practicar deporte al aire libre, pudiendo hacerlo con mayor asiduidad y aprovechando más los entornos naturales.

Además, aparte de practicar los deportes que uno ya puede desarrollar con frecuencia el resto del año, la época estival da pie a retomar o iniciarse en otro tipo de actividades deportivas que, en muchas ocasiones, no son tan accesibles durante las demás estaciones.

¿Te apetece ver algunas ideas? ¡Pues vamos con ello!

Deporte en verano: opciones individuales y de grupo

Aprovechando que la climatología permite una total interacción con el entorno es muy aconsejable aprovechar aquellas actividades que hagan disfrutar de él, bien sea en el mar o en el campo. Además, siendo una época especialmente indicada para desconectar del trabajo y para tener muchos momentos de relajación sería adecuado realizar deportes con un bajo impacto sobre músculos y articulaciones que permitan disfrutar ampliamente del ejercicio obteniendo todos los beneficios que se obtienen del mismo sin recibir ninguno de los posibles efectos no deseados como podrían ser fatigas, agujetas o lesiones.

Hacer deporte en verano, además de ser saludable, desde luego, es una manera de ocio que puede disfrutarse en grupo o individualmente y ofrece actividades diferentes. Tanto si el destino es en la ciudad, en la montaña o en la playa, hay opciones interesantes que escoger.

  • Correr. Tiene la ventaja de que puede practicarse en cualquier sitio al aire libre y no requiere de ningún gran gasto económico, aparte de recomendarse llevar una ropa adecuada, hidratarse bien y evitar las horas de más calor del día.
  • Senderismo. Es una alternativa para todos los públicos, estén o no acostumbrados a hacer deporte. Caminar entre la naturaleza es un ejercicio ideal para las vacaciones y tampoco requiere mucho más equipamiento que para correr, con especial atención en el calzado y el agua. En este caso, es conveniente informarse previamente de la senda y tener a mano el teléfono móvil, especialmente para rutas largas.
  • Natación. Otra opción clásica es la de nadar en la piscina, en el mar, en un lago… Es una actividad refrescante y es un ejercicio muy completo y beneficioso a nivel muscular y cardiovascular, incluso para personas con problemas de movilidad, ya que aligera el peso del cuerpo. No obstante, hay que apuntar que los baños en mar abierto sí necesitan ciertas medidas de seguridad, para lo que las banderas indican si se permite o no el baño y, en cualquier caso, conviene vigilar sobre todo a los niños para evitar accidentes.
  • Surf. Al igual que la natación, esta actividad nos proporciona relajación tanto en los músculos como en el sistema nervioso.
  • Snorkel en aguas poco profundas. Esta práctica nos permite disfrutar de las maravillas del mundo marino.
  • Deportes de raqueta. Pádel, tenis, bádminton, palas… Los deportes de raqueta son una buena alternativa para quemar calorías. Como siempre, si se desarrolla al aire libre, hay que tomar las precauciones necesarias para evitar el calor. Si se practica con frecuencia, ayuda a fortalecer las piernas, los brazos y el abdomen.
  • Yoga. Cada vez es una opción más escogida para mantener una actividad física que favorece desde la flexibilidad a la relajación. Esta disciplina se puede practicar tanto en interiores como en exteriores. Por ejemplo, si se practica en la playa, la superficie irregular de la arena conlleva una mayor concentración y trabajo muscular para mantener el equilibrio en las diferentes posturas. Si quieres saber algo más sobre esta disciplina, apúntate nuestro artículo «Posturas de Yoga fáciles para quiénes trabajan todo el día sentados«.
  • Paddle surf. También llamado surf de remo, es igualmente un deporte para todos los públicos y en auge de un tiempo a esta parte: el deportista se coloca de pie sobre la tabla de surf y se desliza por el agua con el impulso de un remo. Es una actividad sencilla, con la que también se queman calorías y pone a prueba la búsqueda de equilibrio.
  • El golf. Un deporte muy agradable que nos permite pasear entre grandes terrenos inundados de vegetación.
  • Otros deportes de aventura. El parapente, el rafting o la escalada son otras posibilidades de ocio y actividad física que se disfrutan más con el buen tiempo. Son deportes que unen la actividad física en plena naturaleza con la emoción y un riesgo siempre controlado, eso sí. Desde lanzarse al vacío para volar, a descender por un río sobre una balsa a diferentes velocidades, hasta la ascensión de paredes, cuya dificultad, entre otras cosas, está en función del grado de pendiente del reto.
ciclismo, otro ejemplo para hacer deporte en verano

Cuidado con las lesiones y los golpes de calor

Por otro lado, a la hora de hacer deporte en verano cabe destacar el aumento de probabilidades de lesionarse o de pasar un mal rato debido a un golpe de calor. En muchas de las ocasiones, llamados por reuniones de amigos, por ofertas o de ocio o por simple curiosidad, se comienzan a practicar esos deportes sin haber realizado ningún tipo de ejercicio a lo largo de todo el invierno, sin prepararse previamente para los mismos y sin tomar ningún tipo de precaución, pudiéndose encontrar con un efecto totalmente opuesto al deseado y fastidiándose las vacaciones con alguna lesión.

Cómo prevenir lesiones

La mejor forma de prevenir lesiones es siendo totalmente consciente de las limitaciones que tiene cada persona, de modo que si no se ha realizado actividad física en mucho tiempo, el ejercicio que se haga, sea cual sea, ha de ser extremadamente moderado y realizar un deporte que no conlleve excesivo esfuerzo.

Escoger una actividad acorde con el estado físico, seguir los consejos de un monitor profesional, una buena alimentación, una buena hidratación y el inicio paulatino del ejercicio tras haber realizado un calentamiento previo son algunas de las indicaciones que llevarán a que la práctica del deporte en verano sea un motivo más de disfrute de las bondades del clima en nuestro país durante esta época del año.

A continuación, señalamos varios consejos a tener en cuenta para practicar deporte en verano:

  • En primer lugar, es recomendable no desarrollarlo durante las horas centrales del día, de 12 a 16 horas de la tarde, para evitar un posible golpe de calor o el riesgo de una deshidratación severa. Por este motivo conviene hacer deporte por la mañana, a primera hora, o bien al caer la tarde, cuando la temperatura es más agradable y permite disfrutar del ejercicio.
  • Usar ropa cómoda y ligera da libertad de movimiento y alivia el calor. Es importante entonces que también se trate de un material transpirable para eliminar el sudor con más facilidad. Es aconsejable usar prendas de algodón o tejido técnico especializado. En este punto, hay que recordar Debemos desterrar el mito de que “a mayor cantidad de sudor, mayor cantidad de calorías pierdo”, por lo que es importante no realizar la actividad en pleno verano con ropa de invierno, cortavientos… La probabilidad de sufrir un golpe de calor es mucho mayor si no dejamos transpirar nuestro cuerpo y disipar el calor que desprendemos. Un golpe de calor, puede costarnos la vida.
  • La crema con protección solar será otro elemento que no hay que olvidar a la hora de practicar una actividad deportiva al aire libre. Sea a la hora que sea, es importante proteger la piel de los rayos del sol para evitar quemaduras solares u otras lesiones dermatológicas. Si la actividad lo permite, también es recomendable llevar gafas de sol para proteger los ojos de los rayos solares.
  • Hidratación. Es esencial beber agua cuando se practica deporte, en general, y en verano, en particular. De hecho, conviene hidratarse en todas las fases del ejercicio: antes, durante y después de realizarlo. Otra opción es la de hidratarse con bebidas isotónicas, ya que en algunos casos pueden aportar sales minerales que se pierden durante la actividad.
  • Se aconseja comer ligero antes de efectuar una actividad deportiva y dejar que pase un rato desde la ingesta hasta realizar ejercicio para evitar un corte de digestión. Asimismo, es importante aprovechar que el cuerpo pide hidratación y alimentos frescos para combatir el calor y consumir más frutas y verduras, ya que aportan agua y son fuente de vitaminas y minerales.
  • Ser conscientes de nuestras limitaciones físicas. Tanto si se practica deporte de manera habitual como si no, el verano endurece las condiciones para hacerlo, por lo que, si durante el ejercicio, se siente algún malestar (como calambres, mareos, náuseas…), se debe parar la actividad. Si no se está acostumbrado al ejercicio periódico, lo mejor es decidirse por una intensidad moderada, que no suponga esfuerzo en exceso.
  • Por último, se recomienda no terminar la actividad física de forma brusca, es decir, conviene, por ejemplo, acabar caminando durante unos minutos para volver a un estado de reposo de manera progresiva.

¿Te ha gustado este artículo? Si es así, te animamos a compartirlo en tus perfiles sociales ¡Ayúdanos a divulgar salud y hábitos de vida saludable!