¿Cómo saber si sufro ansiedad? síntomas y cómo paliarla

sintomas ansiedad
Tiempo de lectura: 5 minutos

Lo primero que quiero aclarar es que la ansiedad no es siempre patológica, se trata de un proceso neurobiológico que pretende protegernos y por tanto no debemos asustarnos si la padecemos de manera puntual.

El problema viene cuando los episodios de ansiedad se vuelven muy intensos o, poco intensos pero habituales. Según los estudios más actuales, realizados en Alemania, en occidente en torno al 30% de la población reconoce haber padecido un trastorno de ansiedad a lo largo de su vida. ¿Qué nos está pasando? Además los datos probablemente sean aún peores, pues en parte de la población, especialmente en los mayores de 50 años, existe aún reticencia a reconocer cualquier tipo de trastorno psicológico, incluso los más frecuentes como es el caso de la ansiedad.

¿Tu serías capaz de reconocer sus síntomas? Te damos las claves a lo largo de este artículo.

¿Qué es la ansiedad?

Para centrar un poco el concepto de ansiedad, aunque todos tengamos una idea aproximada, vamos a comenzar con una definición que nos da la psiquiatría:

 Anticipación aprensiva de un potencial peligro futuro, acompañada de disforia o sensaciones somáticas.

¿Te suena? Mejor la desgranamos y seguro que te resulta más familiar.

 La persona con tendencia ansiosa “vive en el futuro”, continuamente anticipa mediante pensamientos negativos lo que sucederá, se preocupa en exceso, y esto altera su fisiología y sus emociones: temor, inquietud, tensión…

ansiedad que es
La ansiedad no es siempre una respuesta patológica

Se diferencia del miedo en que este se produce tras un estímulo, pero la ansiedad es previa. Por ejemplo, puede que tengas un examen dentro de un mes y todo ese mes estés previendo que te saldrá mal, con nervios, angustiado… y puede que después el examen te salga de maravilla, pero menudo mes te has pasado…

Se sabe que en la respuesta ansiosa la amígadala cerebral está hiperactivada, y reacciona de manera desproporcionada a eventos que cataloga como amenazantes  ¿Consecuencia? Pues la liberación de todo un torrente de hormonas relacionadas con el estrés: adrenalina, noradrenalina, cortisol…

Se ha visto además que en la respuesta ansiosa la capacidad de nuestro neocortex, que es la parte que gestiona los eventos conscientes, se encuentra reducida, incluso el flujo de sangre baja en esta zona, y es incapaz de modular a la amígdala, como haría en situaciones “normales”.

Desencadenantes de la ansiedad

Es cierto que existe cierta predisposición genética a desarrollar la ansiedad, pero los componentes ambientales: sociales, familiares, laborales, etc. pesan más en su aparición, por eso las personas que padecen habitualmente estrés son más vulnerables a la ansiedad.

¿Y por qué se desencadena? La lista es amplia, según los estudios las causas de la ansiedad más frecuentes son:

  • Inestabilidad afectiva: separaciones, duelo…
  • Problemas económicos: desempleo, precariedad laboral…
  • Enfermedades crónicas: psoriasis, fibromialgia…
  • Eventos estresantes puntuales: discusión, accidente de tráfico…

Puede sorprender que los datos de mujeres afectadas por la ansiedad casi doblen al de los hombres, de hecho España es  uno de los países europeos en los que esta diferencia es más acentuada.

Este sesgo se explica fundamentalmente por razones socio-culturales, pues en las mujeres las cargas familiares, el perfeccionismo y la presión por la imagen corporal es mayor, lo que favorece el estrés crónico: “Es que no llego a todo”, es la triste frase que define esta situación, y que se da en mujeres de todos los niveles socioeconómicos.

causas de la ansiedad
Las discusiones son uno de los desencadenantes de la ansiedad

Síntomas de la ansiedad

Síntomas leves de la ansiedad

Es importante distinguir los síntomas característicos de la ansiedad “de baja intensidad”,  que se dan también ante situaciones de nerviosismo y miedo. Reconociendo estos síntomas más livianos, podremos aprender a modularlos y prevenir  episodios más intensos, conocidos como crisis o ataques de ansiedad.

Veamos cuáles son esos síntomas, comencemos por los psicológicos:

  1. Pensamientos recurrentes: normalmente sobre las derivadas negativas de una situación
  2. Preocupación excesiva: incluso ante asuntos menores y cotidianos
  3. Frecuente irritabilidad: usualmente por sentirse amenazados sin que exista motivo para ello.
  4. Inseguridad, dificultad para gestionar momentos de incertidumbre: aveces incluso por pequeños cambios de rutina
  5. Incapacidad de desconectar y de relajarse: que suele manifestarse en cualquier ámbito: personal, laboral…
  6. Dificultades de concentración: pueden sentirse embotados o sentir que su mente se queda en blanco.  

Seguro que tú también has padecido uno o varios de estos síntomas, el problema viene, e insisto en esto, cuando forman parte de tu día a día.

Vamos ahora a por los síntomas físicos de la ansiedad:                                                                                                                     

  1. Cansancio habitual
  2. Cefaleas
  3. Insomnio o despertares frecuentes
  4. Contracturas o dolores musculares
  5. Sequedad bucal
  6. Tensión mandibular
  7. Alteraciones del apetito
  8. Trastornos digestivos

Síntomas agudos de la ansiedad

Te recuerdo que estábamos hablando de los síntomas leves, porque cuando la ansiedad aumenta y pasamos a la fase conocida como “ataque de ansiedad”, los síntomas que predominan son diferentes.

Los más habituales durante una crisis o ataque de ansiedad son:

  1. Temblores
  2. Sudoración
  3. Taquicardia
  4. Náuseas
  5. Diarrea
  6. Dificultad respiratoria
  7. Sensación de irrealidad
  8. Hormigueos o entumecimiento corporal

Como ves los síntomas de la ansiedad son extremadamente desagradables, lo que suele producir pensamientos negativos que pueden empeorar la situación: “Me ahogo”, “Me puede dar un infarto”,… De ahí la importancia de conocerlos, saber que son pasajeros y no magnificar sus efectos.

Cómo controlar la ansiedad

Existen diversas técnicas para paliar la ansiedad, desde las que modulan la respuesta fisiológica, como la respiración, hasta las que tratan de potenciar la capacidad de nuestro neocortex para controlar a la amígadala, que como ya os conté favorece la ansiedad cuando se hiperactiva. Entre las técnicas para controlarla destacan:

  • Cambio del foco de atención
  • Respiración abdominal
  • Relajación muscular progresiva
  • Uso de auto-instrucciones
  • Visualización positiva
  • Restructuración cognitiva

Las primeras son las más sencillas de emplear y se pueden aplicar en otras situaciones que impliquen estrés o nerviosismo, por eso me gustaría remitirte a nuestro artículo “Técnicas muy fáciles de relajación”, para que aprendas más sobre ellas.

Respecto al resto podemos considerarlas más específicas de la ansiedad, vamos a ver de que se tratan:

1. Crea auto-instrucciones

Procura llevar siempre contigo un papel escrito a mano pero de manera muy legible, en él debes de haber escrito sencillas instrucciones que leerás ante los primeros síntomas de ansiedad:

“Voy a respirar despacio y profundo” o “Se que estas sensaciones no me harán daño”, son algunos ejemplos.

2. Visualización positiva

Consiste en que te imagines a ti mismo en situaciones que suelen provocarte ansiedad, pero en esta ocasión eres capaz de tranquilizarte. Para ello te imaginas pensando con realismo sobre esa situación, respirando despacio y sintiéndote orgulloso por haber logrado evitar la ansiedad.

Si te cuesta mucho la visualización puedes probar previamente a imaginarla con otra persona como protagonista o a escribirla como una historia.

3. Restructuración cognitiva

Con ella se pretende que la mente vuelva a tomar una perspectiva realista en vez de catastrofista, implica plantearse cuestiones como ¿Cuál es la probabilidad de que algo tan malo pase? O ¿Si pasara que sería lo peor que podría suceder?

Para lograr esta restructuración y toma de control del neocortex se precisa tiempo y práctica, pero los resultados merecen la pena, así que te animamos a ponerte en contacto con un profesional para lograrlo más fácilmente.

Si quieres conocer más sobre técnicas para manejar la ansiedad sigue este link del Consejo General de Psicólogos de España, y si crees que necesitas ayuda no dudes en pedirla, cuanto antes mucho mejor.

Si te ha resultado de interés este artículo, te invitamos a leer Cinco alimentos para combatir la ansiedad en tiempos de cuarentena.

¿Qué te ha parecido nuestro artículo de hoy? ¿Te ha resultado de utilidad? Espero que sí, porque de eso se trata, y si te ha gustado acuérdate por favor de compartirlo ¡Divulga salud!