Las 4 excusas que todos nos ponemos para no salir a correr, y cómo superarlas

Hasta los deportistas más aguerridos pasan por momento de duda o simplemente pereza. Descubre las excusas más comunes para no correr.

Correr es una actividad al alcance de casi todo el mundo. Es una actividad barata, saludable y muy gratificante. Si quieres comenzar a correr en 2019 has hecho una buena elección, es un deporte completo y muy gratificante.

El equipo que necesitas es básico. Los espacios que puedes elegir para correr son múltiples. Solo necesitas disposición, ganas, un poco de calentamiento y estiramientos, que son muy importantes para prevenir lesiones.

Sin embargo, resulta muy común ponernos la meta de salir a correr de manera regular, y acabar abandonando la poniendo mil excusas. En este artículo, veremos las cuatro excusas más comunes que nos ponemos todos, y te proporcionaremos ciertas claves para poder superarlas.

Climatología

Una de las excusas más famosas que nos solemos poner, es el tiempo que hace. Demasiado frío, demasiado calor… Parece que de repente ya no somos capaces de adaptar nuestra ropa a las condiciones climatológicas, cosa que, en el fondo, sabemos que no es cierta.

Tenemos que ser realistas con nosotros mismos. Si hace demasiado calor, lo que podemos hacer es darnos mucha crema solar, ponernos poca ropa, ir siempre bien hidratados y, al volver a casa, darnos una buena ducha de agua fría. En el caso de que haga frío, sólo tendremos que abrigarnos, pero tampoco de forma excesiva, ten en cuenta que vas a sudar. No podemos dejarnos llevar por las excusas, y menos por una tan pobre.

Por otro lado, afortunadamente, hoy en día hay prendas deportivas al alcance de cualquier bolsillo que se adaptan con facilidad a cualquier tipo de climatología. No hay excusa. Prepárate bien y a correr.

Falta de tiempo

Además de la excusa anterior, la segunda que más solemos usar es que no disponemos de tiempo para salir a correr porque hemos salido muy tarde trabajar, por ejemplo.

Aquí puede que se nos esté olvidando que los parques no cierran, ni tampoco las aceras de la calle. Si abandonamos la rutina de ejercicio, no sólo no veremos mejoras en nuestro físico, sino que perderemos el rendimiento que hemos ido ganando anteriormente.

Si has tenido un día duro en el trabajo, siempre puedes recordarte a ti mismo que, con correr diez minutos y te centres en el ejercicio, te olvidarás de todos los problemas que te hayan podido asfixiar durante el día.

Puede que no te apetezca mucho, es entendible, pero si te obligas a hacerlo, a ponerte aunque sea la meta de correr diez minutos, te sentirás mucho más activo y mejor contigo mismo.

Cansancio

Estar cansado, tampoco es una excusa. Hay que pensar que, por una razón u otra, siempre vamos a sentirnos cansados en algún momento del día. No importa si vamos a un ritmo mucho menor que en otras ocasiones, muchas veces lo importante es salir y moverse.

Aquí, además, podemos cometer el error de pensar que es mejor dejar hoy de hacer ejercicio y hacer más otro día. Esto puede ser un error garrafal que, además de desequilibrar nuestros planes, puede acarrear lesiones por sobreesfuerzo.

Simplemente adapta tu ritmo a tu estado de forma. Si un día estás más cansado que otros, no trates de cumplir tus marcas. Deja que tu cuerpo disfrute de correr sin forzarlo.

Procrastinar

Por último, la madre de las excusas, la procrastinación. No podemos permitirnos dejar para mañana aquello que podamos hacer hoy. Ni en el trabajo, ni en nuestra vida en general.

Y es que una de las reglas más importantes a la hora de entrenar, es evitar acumular sesiones que no hayas realizado en días previos. Si lo haces, cargarás al cuerpo más de lo que deberías y trastocas por completo la planificación semanal que te habías propuesto.

Hay que tener siempre en cuenta que nuestro cuerpo necesita unos plazos de recuperación, y que si no se los proporcionamos, estaremos tirando por tierra todo el trabajo que hayamos realizado anteriormente.

En definitiva, hay que tomárselo en serio, ser realistas, no procrastinar… Ponerte pequeñas metas que puedas cumplir sin que te resulten imposibles. No abandones, piensa que lo haces por ti, tu salud y tu bienestar son lo más importante.