Menopausia ¿Qué es? Síntomas y tratamiento

Los sofocos preocupan en la menopausia
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A menudo a las mujeres nos asusta la menopausia, pero no debería ser así, porque lo primero que debemos comprender es que la menopausia es un periodo fisiológico normal en la vida de toda mujer, y que cuando llega aún nos queda mucho por delante por hacer, y con lo que ilusionarnos.

Es cierto que implica algunos cambios que no suelen ser de nuestro agrado, como el descenso en el ritmo metabólico, que favorece el sobrepeso, por eso se recomienda prestar especial atención a la alimentación y el ejercicio. Te enlazo nuestro post,  cómo nos influyen unos hábitos de vida saludables, para que conozcas desde ya algunos consejos prácticos.

Otra perspectiva sobre la menopausia

Vivimos en una sociedad en la que envejecer, incluso madurar, no parece estar muy bien visto, y eso que son procesos que al margen de la presión social actual, se han caracterizado siempre por aportarnos mayor serenidad y estabilidad.

Probablemente por eso muchos expertos en psicología aconsejan a las mujeres que sientan angustia ante la menopausia, alejarse de las redes sociales ¿Por qué? Pues entre otras cosas, porque son la máxima expresión de qué poco se valora en algunos ámbitos la experiencia y sabiduría que a todas nos aportan los años.

Con esto simplemente quería anotar que más allá de los cambios físicos debemos de valorar nuestro bagaje personal, emocional, familiar, laboral… y aprovechar esta nueva etapa para darnos un tiempo de reflexión y ponernos al día con nosotras mismas.

Tu cuerpo te está indicando que ha acabado un ciclo, pero también que comienza otro, así que ¿No crees qué es un buen momento?

¿Qué es la menopausia?

Todas tenemos en nuestra cabeza lo que es la menopausia, pero a nivel biomédico hay algunos detalles que conviene conocer.

La menopausia se define como el periodo vital de la mujer en el que han cesado sus menstruaciones a consecuencia de la reducción de la función ovárica, o por causas iatrogénicas. Esto último puede referirse a un efecto secundario de una medicación, por ejemplo ciertos tipos de quimioterapia, o a una intervención quirúrgica.

Para considerar que estamos en menopausia se ha establecido que la menstruación debe de estar ausente durante un tiempo mínimo de un año.

Posiblemente se trate un periodo un poco arbitrario, pero si tenemos en cuenta que las irregularidades menstruales pueden comenzar hasta 10 años antes, es comprensible que se establezca un tiempo prolongado de amenorrea (ausencia de regla), antes de hablar de menopausia.

¿Cómo empieza la menopausia y a qué edad?

La menopausia suele darse entre los 45 y 55 años, por tanto en torno a los 50 es la edad más frecuente. Sin embargo existen mujeres que entran en menopausia considerablemente antes, hablamos entonces de menopausia temprana, cuando se da entre los 40 y los 45 años, o incluso menopausia precoz, cuando se da antes de los 40 años.

En estos casos es frecuente que el médico establezca algún tipo de tratamiento hormonal sustitutivo para paliar los efectos negativos de la reducción hormonal.

Hay distintos tratamientos para la menopausia
Un buen profesional te orientará sobre los tratamientos en la menopausia

La perimenopausia

Previamente a la llegada de la menopausia se van sucediendo distintos cambios hormonales,  en un periodo que se denomina perimenopausia, y que suele durar entre 2 y 5 años.

El primero de esos cambios es el descenso de la hormona progesterona, no del estrógeno, lo que tiene como consecuencia menstruaciones irregulares, a menudo más abundantes o con manchados previos.

Por otra parte, aunque también muy vinculado con lo anterior, se da un incremento de las hormonas que estimulan al óvulo: La FSH (o folículo estimulante) y la LH (Hormona luteinizante).

Esto es debido a que la hipófisis, situada en el cerebro  y productora de esas dos hormonas, detecta que el ovario ya no funciona tan bien, así que comienza a producir más y más FSH y LH tratando de estimular al ovario para que continúe produciendo óvulos.

Esto puede dar lugar a ovulaciones dobles, o en momentos fuera del periodo correspondiente, alterando la frecuencia de los sangrados y volviéndolos imprevisibles, lo que obviamente puede suponer un quebradero de cabeza para muchas.

El descenso en el nivel de estrógenos se da posteriormente a todo esto. Se calcula que sobre un año antes de la retirada de la menstruación. Este descenso de estrógenos es el principal responsable de los síntomas que más asociamos a la menopausia.

Síntomas y manifestaciones de la menopausia

Como has visto en la menopausia hay una importante variación en la concentración de las distintas hormonas, debemos de tener en cuenta que como el ciclo menstrual de la mujer tiene varias etapas, la concentración de cada hormona variará también en cada uno de ellas, dando lugar a una sintomatología muy variada.

Se ha comprobado también que a menudo los síntomas derivados de estas fluctuaciones hormonales dependen más de en qué proporción se encuentren unas hormonas con respecto a otras.

Pongamos un ejemplo, para muchas mujeres los síntomas derivados de los cambios en la proporción entre los niveles de progesterona y estrógenos, al inicio de la menopausia, son más problemáticos que los relacionados con el descenso de estrógenos.

Si como a mi te parece fascinante la gran cantidad de interacciones y elementos que influyen en nuestro sistema hormonal, te dejo este enlace del prestigioso Manual MSD para profesionales, en el que podrás seguir indagando sobre todo esto.

Concretando los síntomas de la menopausia

En cualquier caso de lo que sí que estamos seguros es que se trata de relaciones endocrinas muy complejas, y que pueden dar lugar a gran cantidad de manifestaciones entre los que se encuentran:

  1. Sofocaciones
  2. Sudoración nocturna
  3. Cefaleas
  4. Irritabilidad
  5. Apatía
  6. Sequedad vaginal
  7. Sequedad cutánea
  8. Infecciones de orina
  9. Insomnio
  10. Osteoporosis
  11. Hipercolesterolemia

A estos síntomas de la menopausia debemos de sumar todos los vistos en cuanto a desarreglos menstruales, y también la reducción de gasto metabólico en reposo. Es decir, de las calorías que nuestro cuerpo consume sin hacer nada. Y de ahí la tendencia a sobrepeso que a menudo se presenta también al llegar la menopausia.

Sí reconozcámoslo, no suena como para montar una fiesta cuando nos enteramos de que se acerca, pero por fortuna muchas mujeres padecen tan solo algunos de los síntomas, y de manera leve, o por un periodo corto de tiempo; además tenemos algunas soluciones para contrarrestarlos.

Sobrepeso y menopausia
El riesgo de sobrepeso aumenta en la menopausia

 
Tratamientos para la menopausia

La terapia de reemplazo hormonal es el tratamiento que mayor efectividad ha mostrado para controlar la mayoría de los síntomas de la menopausia.

Si bien es cierto que actualmente tan solo se recomienda para aquellas mujeres en las que el descenso hormonal se da de manera muy temprana o abrupta, por ejemplo a consecuencia de algunas clases de quimioterapia.

La terapia de reemplazo hormonal se ha refinado durante los últimos años, tras comprobarse que las dosis elevadas de estrógenos sintéticos podían favorecer diversos tipos de tumores, como el de endometrio o mamá, además de la trombosis venosa y los ictus.

💡 Aprovecho aquí para dejarte nuestro post sobre los síntomas del cáncer de mamá, porque con una simple exploración puedes prevenirlo, y aquí os explicamos cómo llevarla a cabo.

Como ves se trata de posibles efectos secundarios muy preocupantes, y es por eso que actualmente la mayoría de los profesionales optan por combinar los fármacos análogos a los estrógenos con análogos de la progesterona, pues estos reducen te el efecto favorecedor de tumores de los estrógenos sintéticos.

La otra opción más popular de hormonoterapia para la menopausia es la administración tópica, vía vaginal, de estrógenos, pues presenta considerablemente menos riesgos.

En esta ocasión los estrógenos locales servirían para reducir la sequedad y el picor vaginal, que pueden padecer algunas mujeres durante la menopausia.

Tratamientos naturales para la menopausia

Teniendo en cuenta que este tipo de medicaciones se restringen generalmente para los casos más flagrantes ¿Qué podemos hacer para reducir las molestias de la menopausia?

Pues una opción muy interesante es el consumo de equol, un derivado natural de las isoflavonas de soja, menos potente que los estrógenos sintéticos, pero que los estudios muestran que es capaz de aliviar diversos síntomas de la menopausia, especialmente los sofocos.

En el punto actual de las investigaciones el equol se considera seguro, sin embargo por precaución se desaconseja su uso en mujeres que presenten antecedentes familiares o propios de tumores  hormonodependientes: útero, mama, ovario… por si pudieran presentar una susceptibilidad especial.

Por otro lado no debemos de olvidar la importancia de adaptar nuestra alimentación y nuestra actividad física a los cambios metabólicos que supone la menopausia, pues esas son las mejores estrategias pare prevenir la tan temida ganancia de peso y de colesterol. Esta parte, tan fundamental para tu salud cardiovascular, sí que está en tu mano.

¿Y tú? ¿Eres de las que siente miedo ante la llegada de la menopausia? Esperemos que con este artículo te hayamos ayudado a perderlo, y no olvides que ante cualquier duda debes de buscar un buen profesional, la salud es lo más importante.

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