¿Tienes la presión alta? Practica ejercicio

Tener la presión arterial alta y no realizar suficiente ejercicio, son dos conceptos que están estrechamente ligados, y ahora vamos a explicarte porqué.

Las probabilidades de padecer hipertensión aumentan con la edad, sin embargo, realizando actividad física tienes la posibilidad de marcar una gran diferencia. Aun así conviene que sepas cómo detectar la hipertensiónpor si necesitas tratamiento. Recuerda que la detección precoz de la hipertensión es clave.

Hipertensión y ejercicio

Si ya tienes la tensión alta, realizar ejercicio te ayudará a controlarla. No es necesario que te apuntes a un gimnasio, puedes comenzar a realizar ejercicio poco a poco, incluyéndolo en tu rutina diaria.

El hecho de tener la presión alta y realizar ejercicio, están estrechamente relacionados, ya que la actividad física regular nos ayuda a fortalecer el corazón.

Por lo tanto, un corazón más fuerte será capaz de bombear más sangre con mucho menos esfuerzo. Al realizar menos esfuerzo para bombear la sangre, la fuerza de las arterias disminuye, de manera que la presión arterial baja.

Hacer ejercicio puede bajar la presión arterial sistólica, el primer número en las lecturas de presión arterial, en un promedio de 4 a 9 milímetros de mercurio. Puede resultar tan eficaz como si estuvieras tomando medicamentos para la presión arterial.

Por otro lado, si tu presión arterial es la adecuada, realizar actividad física te ayudará a que la presión no aumente con la edad.

Además, practicar ejercicio de forma regular, también te ayudará a mantener un peso saludable, otra manera importante de controlar la presión arterial.

No obstante, si lo que quieres es mantener la presión arterial baja, lo más adecuado es seguir haciendo ejercicio de forma regular. Normalmente, lleva entre uno y tres meses que la actividad física regular adquiera algún cambio sobre la presión arterial.

Por lo tanto, los beneficios solamente durarán si sigues practicando ejercicio de forma constante.

La actividad aeróbica puede ser un buen ejercicio para controlar la presión alta. Aunque también debes tener en cuenta que los ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento, como por ejemplo, levantar pesas, también resultan ser importantes en un plan general de actividad física.

Como ya hemos mencionado anteriormente, no es necesario que pases horas en el gimnasio todos los días, basta simplemente con que agregues actividad física moderada a tu rutina diaria.

Todas aquellas actividades físicas que aumenten la frecuencia cardiaca y respiratoria, se consideran actividad aeróbica, y pueden ser las siguientes:

  • Tareas domésticas, como cortar el césped, arreglar el jardín o fregar el suelo.
  • Deportes activos, como tenis o baloncesto.
  • Subir escaleras.
  • Caminar.
  • Correr.
  • Andar en bicicleta.
  • Nadar.
  • Bailar.

Es recomendable realizar por lo menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o si lo prefieres 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana, o bien puedes combinarlas. Trata de hacer como mínimo 30 minutos de ejercicio aeróbico, todos los días que puedas a la semana.

Si no eres capaz de tomarte esa cantidad seguida de tiempo, no te preocupes, ten siempre en cuenta que las sesiones breves también son importantes.

De manera que puedes dividir la actividad física en sesiones de 10 min de ejercicios aeróbicos y podrás obtener resultados parecidos o idénticos que al hacer solo una sesión de 30 min.

Si pasas demasiadas horas al día sentado, intenta reducir la cantidad de tiempo. Está demostrado que pasar demasiado tiempo sentado puede contribuir a numerosos problemas de salud.

Te recomendamos que realices 5 o 10 minutos de actividad física de baja intensidad cada hora, simplemente puedes levantarte a beber agua o dar un pequeño paseo.