¿Autónomo? Así puedes ahorrar en el IRPF con tus seguros para que te salgan casi gratis

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Para los autónomos existe la posibilidad de utilizar algunos seguros a la hora de desgravar en el IRPF. Vamos a repasar los principales de entre ellos.

Si eres trabajador autónomo debes saber que, puedes ahorrar en el IRPF gracias a los seguros que contrates. Si haces bien tus cálculos, el coste real de contratar ciertos seguros puede ser cercano a cero por medio de esas deducciones.

Para que lo entiendas mejor, si la declaración de la renta te salía a pagar y contratas un seguro de salud, pagarás menos en el IRPF. Ese ahorro hará que el precio real del seguro, una vez restes lo que te has ahorrado en la renta, sea mucho menor.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que ni todos los seguros te van a permitir esta desgravación, ni en algunos casos logran hacer de la misma manera. Vamos a repasar por tanto, aquellos grupos de seguros en los que sí es posible beneficio fiscal para el trabajador autónomo.

Seguros de vehículos

La norma general para poder deducir el seguro del coche es que el propio vehículo esté afecto a tu actividad económica. En otras palabras, que lo uses efectivamente para trabajar.

Estos son algunos ejemplos:

  • Aquellos vehículos mixtos que se destinan al transporte de mercancías.
  • Los vehículos destinados a los desplazamientos profesionales de personal comercial, como representantes, agentes comerciales, etc.
  • Aquellos vehículos que se destinan a la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación.
  • También se incluyen los vehículos que se destinan a objeto de cesión de uso de manera habitual y onerosa.
  • Por último, es posible acogerse a la ley del IRPF para la desgravación en aquellos vehículos que se destinan a prestar servicios de enseñanza para conductores o pilotos mediante una contraprestación.

Estos vehículos se consideran afectos a 100% de la actividad que realizan autónomo, por tanto, todos los gastos relacionados con ellos son deducibles. En cualquier caso, recuerda que deberás ser capaz de demostrar ante Hacienda que usas el vehículo para trabajar de forma casi exclusiva.

Seguros de accidentes

También aquí como autónomo podrás deducirte todas aquellas primas de seguro que se relacionan de manera directa con la actividad que realizas. Desde los seguros contra incendios a los de responsabilidad civil, pasando por seguros de robo, de daños a mercancías o de pérdida de beneficios. Existen más formatos en los que puedes aprovechar la fiscalidad, pero éstos serían los principales.

Por supuesto, los seguros de accidentes pueden desgravarse en la declaración de renta del autónomo. En este sentido, podrás incluso desgravar los seguros de los empleados.

Seguros médicos

Los seguros médicos también desgrava en la renta, pero existen algunos límites.

Las pólizas de seguros de salud pagadas por los autónomos son deducibles hasta un máximo de 500 € por cada miembro de la familia. Aquí se incluyen los cónyuges por los hijos menores de 25 años que convivan con el autónomo y que se incluyan en la póliza. En el caso de personas con discapacidad dentro del núcleo familiar en límite para estas personas aumenta a 1500 €.

También será posible considerar gasto fiscal deducible aquellos seguros de salud que el autónomo contrate para sus empleados.

Seguros de protección de pagos y actividad

Como es lógico, también es posible desgravar los seguros que contratados para cubrir exportaciones o impagos.

Como puedes ver, las posibilidades de ahorrar en el IRPF con los seguros para los autónomos son amplias. Ese ahorro en muchos casos puede llegar a ser casi equivalente al coste de las primas anuales, o, muy cercano.

¿Cómo saber si compensa contratar un seguro? ¿Cómo se puede calcular el ahorro fiscal? La mejor forma de hacerlo es usar la herramienta de Hacienda para el cálculo del IRPF del próximo año y, en caso de que no esté disponible, la del año anterior.

Así podrás ver la diferencia en tu declaración de la renta si contratas el seguro y si no lo haces. Después sólo tendrás que pensar si ese pequeño coste adicional del seguro merece o no la pena.