Ojo con las dietas tras las Navidades: consejos para perder peso de manera sana

Ojo con las dietas

“Los excesos en una dirección darán lugar a excesos en la dirección contrario” Bob Farrell, analista técnico de Bolsa.

Tras el parón navideño miles son las campañas publicitarias que abordan a la sociedad aprovechando el sentimiento de culpa que invade a todos los que han disfrutado de unas Navidades copiosas en comida y bebida. Se ofrecen dietas milagro que consiguen en poco tiempo que se recupere no sólo la figura de antes de las fiestas sino que una mucho mejor. Pérdidas de peso y reducciones de grasa casi inmediatas mediante remedios y consejos, recetas de todo tipo… pero en ninguna de ellas aparecen ni efectos adversos ni contraindicaciones.

¿Cómo puede ser que existan tantos métodos para la pérdida de peso, que ninguno tenga perjuicios para la salud, que sea tan fácil y tan rápido y que siga habiendo gente obesa?

Sospechas

Para evitar caer en situaciones desagradables en las que se produzcan daños a la salud o que provoquen trastornos alimentarios de diverso tipo, hay que sospechar de todo aquello que se nos presente como un milagro, es decir, cuando existen objetivos que normalmente se consiguen en 30 días pongamos en seria duda los métodos que proponen conseguirlo en una semana.

 Debilidad

Las empresas que venden y divulgan estos métodos se aprovechan de la debilidad de la gente en momentos puntuales. Esta es una época muy propicia para plantearnos volver a bajar los kilos de más adquiridos en las Navidades, por lo que existe el deseo de alcanzar un objetivo. El punto de debilidad se halla al combinar el deseo de dicho objetivo con el deseo de conseguirlo lo antes posible y es aquí donde hay que ser fuertes y mentalizarse de que todo lleva su tiempo y que quizás se puedan reducir brevemente los plazos marcados pero sólo eso, brevemente, el resto casi con total seguridad tendrá sus perjuicios.

Sentido común

En la mayoría de los casos la propia persona sabe qué es lo que tiene que hacer para bajar peso, sabe perfectamente cuáles son las comidas saludables y de qué alimentos no debe abusar. Por eso cuando aparece en diversos medios de comunicación el bombardeo de dietas asombrosamente efectivas que consigue los objetivos en menos de la mitad de tiempo que las demás, lo más sensato es aplicar el sentido común.

Si toda la vida verdaderos profesionales de la sanidad recomiendan una dieta variada, sospechemos de la que nos dice que comamos sólo proteínas (por nombrar una de ellas), seamos fuertes para no caer en la tentación de probarlo y apliquemos el sentido común ingiriendo productos saludables en cantidades moderadas y acudamos a un profesional de la salud si no se es capaz de conseguir los objetivos por uno mismo.