Digestión: ¿Qué es? ¿Cuánto tiempo tarda? ¿Cuáles son sus fases?

La digestion comienza ya en la boca

La digestión es un proceso esencial para todo nuestro organismo, gracias al cual obtenemos  los  nutrientes que nos aportarán energía. Por tanto es muy importante que lo conozcas a fondo para poder cuidarlo, y así cuidarte a ti también.

Es sorprendente como la digestión, tras años un poco olvidada, ha cobrado de nuevo relevancia, por su gran impacto sobre multitud de áreas determinantes para la salud. Muy especialmente, sobre la microbiota intestinal, responsable de “entrenar” a nuestras células de defensa.

En este creciente interés por la digestión, puede que esté influyendo también mucho la constatación de que la digestión en buena parte de la población está empeorando , y con empeorar me refiero  a hacerse más lenta, provocando sensación de pesadez e hinchazón.

Un ritmo de vida acelerado, que ralentiza el funcionamiento de los órganos digestivos, el consumo de algunos fármacos, como los antiinflamatorios, y el incremento de alimentos ultraprocesados, parece estar detrás de este fenómeno.

¿ Y tú? ¿Sientes que tu digestión no funciona todo lo bien que debería? Pues en este post vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre ella.

¿Qué es la digestión?

La digestión es el proceso fisiológico por el cual descomponemos los alimentos hasta sus moléculas constituyentes, los nutrientes y el agua, para que puedan ser absorbidos.

Se trata de un proceso complejo y relativamente largo, que sucede varias veces al día, cada vez que ingerimos un alimento, bien sea este sólido o líquido. Por lo tanto cuando nos tomamos un zumo o un caldo, también se activará la digestión.

Gracias a los nutrientes que obtenemos de la digestión, y a través de otros procesos, se dará posteriormente la regeneración de los distintos tejidos, y obtendremos la energía necesaria para que cada una de nuestras células pueda seguir llevando a cabo sus funciones, que son muchísimas.

Me imagino que que con esto ya deduces la importancia de la digestión, pues sin ella nos quedaríamos sin materia prima, sin energía, y por tanto la muerte llamaría, más antes que después a nuestra puerta… pero antes de seguir por un camino tan lúgubre volvamos a territorios más amables.

La fisiología digestiva

Para mi uno de esos territorios es la fisiología digestiva, sí, supongo que no es el hobby más frecuente pero es que siempre me ha parecido fascinante. Creo firmemente que lo mejor de estudiar fisiología es comprender, al menos en parte, el minucioso engranaje que implica cada de nuestras acciones, conscientes e inconscientes.

La digestión es uno de esos procesos inconscientes, pues en realidad no tenemos que pensar nada ni “pedirles” a nuestro estómago o a nuestro intestino que funcionen para que hagan su trabajo.

Te imaginas tener que estar pendiente de que tu estómago secrete ácido, de que sus músculos se muevan como deberían, de que luego tu páncreas e hígado produzcan los jugos digestivos que les corresponden… y de muchísimas más cosas. Está claro que sería inviable.

Por esto, estudiando toda esa complejidad y la capacidad de nuestro cuerpo de coordinar a cada órgano y las distintas funciones, es casi imposible que no se despierte en nosotros, la conciencia sobre la importancia de cuidar nuestro cuerpo, en este caso nuestra la digestión.

Vamos a entrar en detalles, y espero que a ti también se te despierte esa admiración por todo lo que sucede en tu interior.

¿Cómo funciona la digestión?

Como ya te he contado el objetivo fundamental de la digestión es extraer los nutrientes y el agua de los alimentos. Te recuerdo que los nutrientes son:

  • Grasas
  • Proteínas
  • Glúcidos
  • Vitaminas
  • Minerales

Dentro de ellos hay además muchísimos subtipos, todos son importantes y por tanto todos deben extraerse en la mayor medida posible.

Tipos de digestión

Para obtener cada tipo de nutriente deben de darse una gran variedad de reacciones bioquímicas, que son lo que se denominan fases químicas de la digestión. Gracias a esas reacciones, que se definen de un modo genérico como de hidrólisis, podemos romper los fuertes enlaces que unen a algunas de las moléculas de los alimentos.

Todo esto se consigue gracias al trabajo y la coordinación de distintos órganos digestivos, que fabrican enzimas que se vierten sobre los alimentos, mientras van desplazándose por el tubo digestivo.

Por si esto de las enzimas no te suena demasiado, te recuerdo que son grandes moléculas encargadas de que las reacciones químicas se den en la forma y tiempo adecuados.

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Siguiendo con la digestión no debemos olvidar que el tubo digestivo comienza ya en nuestra boca, donde las glándulas salivares vierten con la saliva las primeras enzimas digestivas.

Sustancias para la digestión química

Más adelante, el estómago, el hígado, el intestino y el páncreas seguirán vertiendo una gran variedad de sustancias, para digerir los alimentos, continuando así con las fases químicas de la digestión. Entre ellas destacan:

  1. El ácido clorhídrico: Que se produce en el estómago y que nos ayuda a obtener diversas vitaminas y minerales.
  2. El jugo estomacal: Con enzimas como la pepsina, que nos ayuda a digerir las proteínas.
  3. La bilis hepática: Para digerir las grasas, y que nos permite acceder a las vitaminas liposolubles: D, E y A.
  4. El jugo pancreático: Con muchas enzimas distintas para descomponer  toda clase de nutrientes: almidones, proteínas, grasas…

La digestión mecánica

Por otro lado la digestión también tiene fases mecánicas, y aunque a menudo se le dan menos importancia no debería ser así ¿Por qué? Pues porque si las fases mecánicas no se dan correctamente, por bien que se realicen las fases químicas, el alimento no se digerirá adecuadamente.

Durante las fases mecánicas de la digestión tienen lugar procesos físicos de rotura de los alimentos, con el objetivo de que este quede totalmente desmenuzado y que así los jugos digestivos, con sus enzimas, puedan acceder a los nutrientes.

Importancia de la masticación

Puede que según te describía estos procesos estuviera ya viniendo a tu mente la masticación, y el poquito tiempo que le dedicas cuando estás con prisa o estresado.

Efectivamente la masticación es una parte muy importante de la digestión mecánica, y cuando no se realiza correctamente todas las demás etapas de la digestión se ven perjudicadas.

Tras una adecuada masticación, los alimentos bajan por nuestro esófago hasta el estómago, y allí tiene lugar otra destacada etapa de la digestión mecánica, en la que la musculatura del estómago se contrae con fuerza para ir deshaciendo el bolo alimenticio.

¿Cómo funciona la masticación?

Tras su paso por el estómago, los alimentos ya muy deshechos descenderán, primero por el intestino delgado, pasando luego al grueso. En ellos, gracias a los movimientos peristálticos y a los jugos digestivos, los “restos de los alimentos”  avanzarán y se continuará con procesos de la digestión química, y con la absorción de los nutrientes ¿Cuántas cosas verdad?

Como es todo un mundo, te dejo el enlace de una web muy didáctica y rigurosa que nos habla de la digestión, es de la Fundación Española del Aparato Digestivo, y tras ella hay multitud de prestigiosos profesionales colaborando.

¿Cuánto tiempo tarda la digestión?

Con todo lo que te he contado es muy probable que te estés preguntando cuanto tiempo nos lleva hacer la digestión, especialmente si tienes la sensación de que tus digestiones son pesadas ¿No has notado alguna vez que tu comida del medio día, sigue ahí a la hora de la cena?

Esto puede darse bien por algún trastorno funcional o físico, de cualquiera de los órganos y procesos que se implican en la digestión, pero también, y porque no decirlo, por comer más cantidades de las que deberíamos.

La salud del intestino depende de lo que comemos
Una buena digestión depende de los alimentos que ingerimos

Si además en esa comida hay una gran cantidad de grasas, la digestión será aún más pesada, especialmente cuando esas grasas se han calentado en exceso, momento en el que además habrá perdido buena parte de sus propiedades, como son los antioxidantes en el caso de nuestro querido y saludable aceite de oliva.

¿Qué puede afectar afectar a la digestión?

Por otro lado, se sabe que estrés afecta muy negativamente al funcionamiento de los órganos digestivos, haciendo que todos ellos trabajen de forma más ineficaz y más lentamente, por ejemplo produciendo pocos jugos pancreáticos.

Con todo esto lo que trato de decirte es que el tiempo de digestión variará mucho según lo que comas y las circunstancias en que lo comas, además de la variabilidad personal. Para algunos digerir las grasas es muy pesado, para otros el problema esté en combinar almidones y proteínas, como sería el caso del arroz con pollo o las patatas con filete.

Ahora bien, como a los humanos nos encanta clasificarlo todo te diré, por fin, que el tiempo medio que dura la digestión es de 6 a 8 horas, esto es lo que tardaría en recorrer el estómago y el intestino ¿Te parece mucho?

El vaciamiento gástrico

Usualmente las personas piensan en el tiempo de digestión como en el que los alimentos están en el estómago, pues solemos ser más conscientes de esa etapa, y en realidad esto es el tiempo de vaciamiento gástrico.

Si nos referimos a esto debemos saber que el vaciado del estómago suele tardar entre 2 y 3 horas, y al menos en ese tiempo no deberíamos ingerir nada para dejarle hacer tranquilamente su trabajo.

En caso de dietas ricas en grasas…

En caso de que se trate de una comida muy rica en grasas el proceso puede alargarse a más de 4 horas, especialmente si han sido calentadas a elevadas temperaturas, y también si se tratan de grasas saturadas o hidrogenadas, muy frecuentes en los alimentos ultraprocesados.

Como las dietas muy altas en grasa, se han puesto últimamente de moda, te dejo nuestro enlace sobre la dieta cetogénica, para que conozcas todas sus ventajas e inconvenientes.

Volviendo con la digestión, ese tiempo mínimo de dos horas, es a lo que se referían nuestras mamás cuando nos decían que debíamos evitar bañarnos en la playa o en la piscina, para no sufrir el temido corte de digestión; y es que es verdad que los cambios bruscos de temperatura, especialmente si es por frío, no le gustan nada a nuestros órganos digestivos.

Cómo ves la digestión es un proceso complejo en el que influyen muchísimos factores, desde cómo masticamos, a cómo nos sentimos, y por supuesto lo que comemos. Así que si quieres empezar a cuidarla aquí tienes unas cuantas pistas, porque lo primero, es conocerla.

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