Electrolitos ¿Hasta qué punto son importantes?

Es posible que nunca hayas oído hablar de los electrolitos, o quizás solo sepas que forman parte de las bebidas deportivas, sin embargo, son mucho más que eso.

Los electrolitos son minerales que se encuentran en la sangre y en otros líquidos corporales, y llevan una carga eléctrica, como su propio nombre indica.

Es muy probable que hayas oído hablar de ellos, aunque puede que no fueras consciente de lo que te estaban hablando. Los electrolitos más comunes incluyen al calcio, cloruro, magnesio, potasio, y sodio, y se consiguen mediante la ingesta de alimentos o bebidas.

Estos minerales nos resultan verdaderamente esenciales para vivir, ya que regulan, entre otras cosas:

  • Las funciones de los nervios y músculos.
  • La hidratación corporal.
  • El ph de la sangre.
  • La presión arterial.
  • La reconstrucción de tejidos dañados.

Los electrolitos se mantienen en el nivel adecuado gracias a los riñones y a varios tipos de hormonas. Cuando hacemos ejercicio y sudamos, estamos perdiendo electrolitos, en su mayoría sodio y potasio.

De manera que, para continuar teniendo la concentración necesaria, podemos reemplazarlos por frutas y vegetales, por ejemplo.

En el caso contrario, si tuviéramos demasiado nivel de estos minerales, los riñones son los encargados de filtrar el exceso que se ha generado.

Los motivos por los que puede haber un desajuste en la cantidad de electrolitos, son diversos, algunos de ellos podrían ser:

  • Insuficiencia renal.
  • Deshidratación severa.
  • Olas de calor.
  • Desequilibrio del ph.
  • Tratamiento oncológico.
  • Bulimia.
  • Vómitos severos y persistentes durante el embarazo.
  • Algunos medicamentos, como los diuréticos.

Los síntomas también pueden ser muy diversos, algunos de ellos son:

  • Pulso irregular.
  • Debilidad.
  • Desórdenes óseos.
  • Fasciculaciones (pequeños movimientos involuntarios) y espasmos musculares.
  • Cambios en la presión arterial.
  • Confusión.
  • Convulsiones.
  • Fatiga.
  • Desórdenes del sistema nervioso.

Si percibes que puedes tener algún tipo de síntoma como los que acabamos de mencionar, es importante que acudas a un especialista cuanto antes.

Alimentos y electrolitos

Los alimentos que pueden aportarnos electrolitos, entre otros, son los siguientes:

Productos lácteos

Tales como la leche, el yogur, requesón y quesos duros, nos proporcionan cantidades importantes de estos minerales y también de proteínas, incluyendo, además, el potasio y el calcio.

El queso también puede proporcionarnos buenas cantidades de yodo, sodio y cloruro. Ya que los productos lácteos como la leche entera o el queso son productos que tienen gran cantidad de grasa, es conveniente elegir siempre leche desnatada o semidesnatada.

Sobre todo productos bajos en grasa. Además, al beber leche desnatada o semidesnatada, también puede ayudarnos a prevenir los desequilibrios de electrolitos, que estén asociados a la deshidratación.

Vegetales

Son fuentes principales de antioxidantes, nutrientes que ayudan al cuerpo para que pueda defenderse contra las infecciones y las enfermedades.

Verduras de hoja verde, como por ejemplo las espinacas, col rizada y hojas de mostaza, contribuyen con grandes cantidades de magnesio, potasio y calcio.

Vegetales que contienen calcio, pueden ser el brócoli, las cebollas rojas, okra, guisantes, pimientos y nabos, entre otros.

Lo recomendable para tener una dieta saludable, es consumir diariamente 2,5 tazas de verduras por día. Por ejemplo, los zumos puros de verduras y las sopas de verdura, nos proporcionan electrolitos e hidratación.

Los granos enteros

Como los cereales integrales, contienen todos los componentes nutritivos del grano, por supuesto incluyendo los que son ricos en electrolitos.

Los cereales enriquecidos en granos enteros, tienen altos niveles de calcio. Los granos de cereales, además, aportan magnesio. De manera que, desayunar por las granos de cereales de salvado y avena con leche desnatada o baja en grasa, es una forma muy recomendable de proporcionarnos electrolitos.

Alimentos ricos en sodio y cloruro pueden ser las galletas integrales preparadas con cereales, galletas saladas de trigo integral, arroz y palomitas de maíz, entre otros.


Carnes y mariscos

Son fuentes de alimentos altos en proteínas y electrolitos. Alimentos que contienen grandes cantidades de calcio, pueden ser la carne de pollo, los pescados en conserva, tales como las sardinas o el salmón.

Alimentos ricos en cloruro, pueden ser la carne de res, de cerdo y las sardinas. Es preferible comer una gran variedad de alimentos ricos en proteínas de manera rutinaria.