Así afecta el dinero a tu cabeza y cómo evitarlo

Se te preguntas por tus objetivos vitales, es fácil que muchos giren alrededor del dinero. Por eso mismo el dinero afecta tanto a tu cabeza.

Para la mayoría de personas trabajar para ganar dinero, y acumular cosas, es sinónimo de felicidad. Sobre el papel, entendemos que cuanto más dinero tengamos seremos más felices. Esto se traduce en una imagen general en la que tener menos dinero se relaciona con la infelicidad. Y ninguna de estas dos cuestiones son verdades absolutas.

El dinero y las personas

La personalidad influye de manera definitiva sobre nuestra forma de ver el dinero. Las personas introvertidas o extrovertidas no gastan el dinero del mismo modo. Y esto es sólo una entre muchas pruebas de cómo la personalidad influye sobre la percepción de dinero.

Pero, hay más. Existen muchos estudios en los que se trata de vincular nuestra salud mental y la percepción del dinero. Un estudio realizado por The University de British Columbia, por ejemplo, afirmaba que la sensación de tener más dinero del necesario podía ayudar a sentir menos tristeza. Pero en ningún caso tenía la posibilidad de hacernos sentir más felices. En resumen, puede hacer que nos sintamos menos tristes, pero no más felices. No es lo mismo.

Existen incluso estudios en los que se vincula el dinero con el dolor. En algunos casos se afirma que el dinero es capaz de distraernos del dolor, hasta el dolor físico. Pero, en el otro extremo, también es capaz de hacernos tomar decisiones poco éticas. Del mismo modo existen estudios que vinculan el ansia de dinero con el aumento exponencial de la agresividad.

Tener poco dinero

Tener poco dinero puede llevar a equivocaciones y confusión mental respecto a tu propia personalidad. La vinculación del binomio dinero/éxito no sólo es un error, sino que, además, es una frontera difusa y compleja que arrastra a muchas personas a caminos difíciles.

Habitualmente, incluso a título personal, asociamos la falta de recursos o los períodos de escasez económica con el fracaso. Y esto en absoluto tiene porque ser así.

El problema real en estas situaciones se multiplica cuando, en lugar de ver las posibilidades de crecimiento a partir de lo que realmente se tiene, nos comparamos con quienes tienen mucho más. Nos olvidamos de los procesos que llevan a sanear una economía personal y que empiezan por un análisis realista siempre y en todos los casos.

Tener más dinero del que necesitas

Curiosamente, solemos centrarnos en los problemas del dinero y nuestra salud mental cuando éste escasea. Pero, esto no es verdad en absoluto. También cuando tienes más dinero del que necesitas tu relación con las finanzas personales que puede acarrear problemas importantes.

Si nos remitimos, como hacíamos antes, a la gran cantidad de estudios existentes al respecto, podemos extraer conclusiones curiosas y sorprendentes.

Existen pruebas que vinculan las grandes cantidades de dinero con la incapacidad de sentir empatía. O, como aquellas personas que han crecido y se han desarrollado con grandes cantidades de dinero, no poseen las mismas capacidades de discernimiento en muchos casos. Esto, dicho de otro modo, hace que personas con mucho dinero, puedan llegar a perder la percepción de la frontera entre el bien y el mal.

Existe un estudio muy interesante realizado por el científico Paul Piff en el que, precisamente, se mostraba esta relación entre tener mucho dinero y la disminución de la empatía.

¿Puedes evitar estos problemas con el dinero?

No debemos confundirnos. Es normal en épocas de escasez sentir cierta inquietud por nuestra situación económica. También, es normal, en épocas de abundancia sentirnos tranquilos respecto a nuestras finanzas personales.

Este tipo de influencia del dinero es absolutamente normal y no debe preocuparnos. Lo preocupante son los extremos.

Tanto en un caso como en el otro deberíamos saber que el dinero no es más que una herramienta de transacción para obtener cosas. El planteamiento no debería ser nunca cuánto dinero queremos tener sino a qué cosas queremos acceder.

En este sentido es muy interesante echar un vistazo a las teorías de la frugalidad y el minimalismo. Estas teorías vienen a demostrar que realmente no necesitamos tantas cosas para ser felices, y, sin embargo, podemos aprovechar nuestro dinero en el tiempo.

Alargar al máximo nuestros recursos sin esforzarnos tanto en amasar dinero, puede garantizarnos una vida más cómoda, e incluso más larga.