Así podrías aprovechar las 16 semanas de descanso laboral para mejorar tus finanzas

El permiso por paternidad se ha ampliado de 4 a 5 semanas y podría igualarse en un futuro de prosperar algunas iniciativas en ese sentido. Esas 16 semanas, además de para lo obvio, pueden dar también para mejorar tus finanzas.

Desde luego que los permisos por maternidad y paternidad son para lo que son; desde el descanso y la recuperación de la mamá hasta el apoyo mutuo en los primeros compases de la vida del bebé. Esto va a provocar, desde luego, una gran cantidad de horas destinadas exclusivamente a estas cuestiones, pero, también puede ser un buen momento para replantearse o plantearse algunas cuestiones vitales para tus finanzas personales.

Mamás, papás, vuestras finanzas personales acaban de cambiar

Es bastante probable que ya hayáis dedicado un buen tiempo a pensar en el impacto económico que vuestro bebé va a suponer. Popularmente se supone que vendrá con un pan bajo el brazo. La realidad es diferente generalmente implica un aumento considerable de gastos y, la necesidad de reajustar nuestra economía personal.

Si no lo has hecho ya, la baja por paternidad puede ser un buen momento para hacer estos reajustes. Te proponemos algunos básicos, pero realmente importantes.

Revisa proveedores, suministros, contratos y seguros

Hacer una revisión a fondo de todos aquellos costes fijos que nuestro hogar presenta es básico. En primer lugar porque puede que algunos de estos suministros hayan de modificarse, por ejemplo, imagínate que tienes contratado un tramo de electricidad con una potencia menor a la que vas a necesitar ahora.

Una revisión a fondo de tus contratos y suministros puede, si a la vez los comparas con las ofertas del mercado, trae consigo un buen ahorro.

Revisa tus seguros y adáptalos

Tus seguros de salud también deben ser revisados, y, muy probablemente, quieras hacer una extensión de tu seguro de salud familiar. Esto, también es una  medida de ahorro importante que, a medio plazo puede ser básica tus finanzas personales. Piensa por ejemplo en la importancia del seguro dental para tu bebé en los años venideros.

Del mismo modo, puede que sea interesante revisar tu seguro de vida, los importes de la indemnización, etcétera. Recuerda que estamos tratando de mejorar tus finanzas no sólo de manera inmediata, sino, también, a medio y largo plazo.

Revisa a fondo tu presupuesto

Un presupuesto debe ser siempre el timón día de cualquier economía doméstica. Obviamente, la llegada de un bebé a la familia va a modificar el presupuesto de manera sustancial. Vuestro presupuesto ya no va a ser el mismo, y por tanto se merece la revisión inmediata.

Dentro de esta revisión, deberías tratar no sólo de incorporar los gastos que supone la llegada del bebé, sino equilibrar los de algún modo. Si ésta no puede ser a través de más ingresos, deberías reajustar los gastos: algo que ya hemos empezado a hacer en la revisión de proveedores y suministros.

Aumenta tu fondo de emergencia o aumenta tu nivel de ahorro

A partir de ahora vais a tener que asumir una serie de gastos en evolución, que comienzan por lo básico, pero que a lo largo del tiempo van aumentando e incorporando gastos importantes como, por ejemplo, la educación.

Es obvio que vas a necesitar manejar tu dinero a largo plazo de otra manera, teniendo en cuenta estos gastos.

La primera acción recomendable es mejorar y aumentar el fondo de emergencia, y, si no lo tienes, crearlo de manera inmediata.

Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero que, en sus mínimos, debe alcanzar al menos para cubrir 3 meses de gastos de tu familia, mientras que lo ideal sería alcanzar los 6 meses de gastos. Estos fondos de emergencia pueden, perfectamente, mantenerse en productos como cuentas de ahorro, o seguro de ahorro, ya que, y no deberíamos utilizarlos más que para situaciones estrictamente de necesidad.

La siguiente acción recomendable, una vez consolidado lo anterior, es aprovechar las semanas de descanso laboral por maternidad, para analizar a fondo los productos financieros que manejas. Desde un buen repaso a tu hipoteca, y las posibilidades de mejora de la misma, hasta opciones de ahorro para la jubilación, y ahorro a medio y largo plazo, que pueden servir para cubrir esas necesidades a las que nos referíamos anteriormente.