Causas del estrés ¿Es tan malo?

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El estrés se ha convertido, en los países desarrollados, en un compañero cotidiano en el día a día de mucha gente: las prisas que no cesan, la presión laboral, preocupaciones familiares… es por eso que son muchas las personas que se preguntan por las causas del estrés y por cómo pueden reducirlo, pero… ¿Y si el estrés no fuera tan malo?

Me imagino la extrañeza de muchos ante esta pregunta… y eso quiere decir que a buen seguro has padecido el estrés en su forma negativa, porque sí, el estrés tiene más de una cara. Por eso antes de continuar quiero dejarte nuestro artículo 7 Técnicas de relajación muy sencillas, para que tengas siempre a mano una  estrategia con la que combatirlo.

Para comprender y procurar atajar las causas del estrés debemos comprender este complejo proceso. Vamos a por ello.

¿Qué es el estrés?

Una definición habitual de estrés es la siguiente: reacción neurofisiológica que desencadena  diferentes mecanismos de defensa frente a una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

Como veis habla de lo que se percibe, y es que la misma situación puede ser percibida como estresante para una persona pero para otra pasar desapercibida. De ello depende en buena medida nuestra educación,  las experiencias vividas durante nuestra vida, especialmente en la infancia, y el ambiente sociocultural, por eso las causas del estrés son muy variadas.

El estrés comienza cuando nuestro sistema nervioso, en concreto la amígdala cerebral, cataloga a un estímulo como amenazante. Entonces se ponen en marcha una serie de reacciones bioquímicas que liberarán multitud de moléculas a la sangre, como la adrenalina y el cortisol, que le indican a todo nuestro cuerpo que estamos ante un peligro potencial.

causas del estres
El estilo de vida actual favorece el estrés crónico

Un mecanismo ancestral

Cuando nos sentimos amenazados nuestro cerebro evalúa las posibilidades que tenemos de enfrentarnos con éxito a ese peligro, y según esto se pone en marcha una estrategia u otra de afrontación de esa amenaza. Las distintas opciones son:

  • Lucha: si consideramos que podemos combatir ese peligro, implica confrontación, ira y mecanismos de agresión.
  • Huída: si consideramos que no podemos vencerlo ni gestionarlo, deriva en evitación: esconderse o alejarse.
  • Bloqueo: ante una  agresión intensa se activan mecanismos relacionados con el miedo. En el bloqueo la persona puede llegar a padecer una  sensación de irrealidad, y se muestra muy  sumisa, lo que en ocasiones mejora las posibilidades de supervivencia.

En plena naturaleza todas estas estrategias tienen sentido ¿Qué mejor que correr a escondernos ante un depredador? Pero si lo que nos estresa son problemas económicos o familiares de poco nos servirá…

tipos de estres y causas
La huida es un mecanismo de defensa derivado del estrés

Tipos de estrés

Habrás notado que cuando el estrés es de corta duración estás más atento, se agudizan tus sentidos, trabajas más rápido….es lo que se denomina euestrés. La energía se ha desviado al sistema nervioso y sientes que puedes con todo ¡Justo lo que necesitabas!

Se dan también otros cambios, como en el sistema cardiovascular: el corazón bombea más rápido, se reduce la circulación sanguínea en los órganos digestivos y se incrementa en los músculos del aparato locomoto. Esto nos permitiría correr con mayor facilidad en caso de que fuera necesario, como ves está todo pensado.

Por eso el estrés en sí no es perjudicial, se trata de una respuesta que nos permite adaptarnos a situaciones de tensión. El problema aparece cuando está casi permanentemente presente en tu vida ¿Es tu caso?

Si es así tu organismo comenzará a padecer las consecuencias del estrés crónico, también llamado distrés. Puede que te hayas acostumbrado a tu vorágine diaria, pero  tu cuerpo lo nota.

De hecho el estrés mantenido puede desencadenar patologías tan graves como el infarto, tal como nos explican en este artículo científico que te adjunto, y también favorecer o agravar muchas otras enfermedades: digestivas, inflamatorias, autoinmunes…

Causas del estrés

Cuando hablamos de las causas del estrés debemos diferenciar entre las que nos predisponen a padecerlo y las desencadenantes. Habitualmente cuando pensamos en las causas del estrés nos centramos en sus desencadenantes, pero conocer los factores que lo favorecen es básico para reducir el estrés.

¿Qué te predispone al estrés?

En ocasiones la gente siente que lleva toda su vida estresada, en otras es consciente de que todo empezó a partir de una situación concreta, que puede darse mantenida en el tiempo o ser puntual.

Cuando el estrés es muy intenso altera los circuitos neuronales de alarma, sensibilizándonos a las posibles amenazas  y predisponiéndonos a padecer más estrés en el futuro.

Si estas situaciones de estrés agudo tienen lugar durante la niñez, los efectos pueden ser debastadores, pues en esa etapa nuestro cerebro es muy moldeable. Entonces la amígdala cerebral se hiperactiva pudiendo hacernos vulnerables al estrés durante el resto de nuestra vida, y predisponiéndonos también a padecer ansiedad.

estres en niños
El estrés en la infancia es una causa de susceptibilidad a la ansiedad en el adulto

Por suerte desde la psicoterapia se han desarrollado diversas técnicas para reducir la hiperexcitabilidad amigdalina, por eso si crees que podría sucederte a ti no dudes en ponerte en manos de un profesional cualificado.

El otro factor que más nos predispone a padecer estrés es nuestra personalidad. Este término puede parecerte algo ambiguo, y es que es muy amplio, la personalidad engloba tanto a tus sentimientos como a tus pensamientos, y determina la forma en que te comportas.

Algunos rasgos de la personalidad que favorecen el distrés son:

  1. Baja autoestima
  2. Pesimismo
  3. Victimismo
  4. Perfeccionismo
  5. Excesiva timidez
  6. Personas melancólicas
  7. Personas solitarias
  8. Personas dominantes
  9. Sensibilidad muy elevada
  10. Falta de empatía
  11. Ser mentalmente rígido (cuadriculado)
  12. Ser controlador
  13. Ser miedoso

Existen aún más rasgos que nos predisponen a una mala gestión del estrés: tendencia a la inseguridad, a la desorganización, a la agresividad, ser muy autocríticos…

Como ves la lista es amplia, pero que te sientas identificado con algunas de estas características no quiere decir que necesariamente tengas una elevada susceptibilidad al estrés, ya que en su desarrollo influyen más variables.

Si quieres saber más sobre la relación entre personalidad y estrés puedes seguir  este enlace a una prestigiosa investigación publicada en la revista Nature.

Por otro lado se sabe que existen otros factores que nos predisponen al estrés, desde una tendencia genética, al sedentarismo o el consumo elevado de alimentos ultraprocesados, pues estos productos no aportan los suficientes nutrientes como para generar la cantidad adecuada de neurotransmisores,  moléculas básicas para manejar con éxito las situaciones potencialmente estresantes. Puedes leer más sobre este tema en nuestro artículo sobre Alimentación y emociones, ¡Y descubre lo relacionadas que están!

Causas del estrés: los desencadenantes

Los estresores, es decir los estímulos que desencadenan el estrés, pueden diferir mucho de una persona a otra, y como ya indicamos dependen de la educación que hayamos recibido y del entorno sociocultural. Por ejemplo, para algunas personas saber que son criticadas resulta muy estresante, mientras que para otras carece de importancia.

En España las principales causas de estrés coinciden con las que predominan en los países con un estilo de vida occidentalizado, las más frecuentes son:

  • Falta de tiempo en el ámbito personal y familiar
  • Dificultades económicas y precariedad laboral
  • Carga de trabajo excesiva
  • Relaciones familiares: divorcios, hijos…
  • Enfermedades propias o de familiares
  • Tiempo de descanso y sueño insuficiente

Comparativa por países

En cuanto a la comparativa con otros países, España es por desgracia uno de los países de Europa con más personas afectadas por el estrés, pues según diversas investigaciones más del 40% de la población afirma padecerlo habitualmente.

Cabe destacar también que la falta de tiempo y las dificultades económicas,  son señaladas como causas desencadenantes del estrés en un porcentaje considerablemente mayor que en los países de nuestro entorno, especialmente los problemas de dinero.

Por otro lado ostentamos el triste record de presentar también el porcentaje de mujeres estresadas más elevado de la Unión Europea, más del 60% según los estudios. En este caso se indica que el mayor estresor es la dificultad de conciliar la vida profesional y familiar.

Otras causas de estrés que parecen ir en aumento en los últimos años son la soledad y la frustración por no lograr determinados objetivos laborales o vitales. Te dejo un enlace a una investigación avalada por la Sociedad Española para el Estudio del Estrés y la Ansiedad, para que puedas profundizar en todos estos desencadentantes.

¿Y a ti? ¿Qué te causa estrés? No siempre podemos controlar los desencadenantes, pero sí cómo percibimos y gestionamos esas situaciones: practica técnicas de relajación, mantente físicamente activo, cuida tu alimentación, en general mantener unos hábitos de vida saludable resulta fundamental. Y por supuesto acude a un psicoterapeuta si crees que necesitas una atención personalizada.

 Y si padeces estrés crónico no te resignes, ponte a trabajar para mejorarlo.

¿Qué te ha parecido nuestro artículo de hoy? ¿Crees que has aprendido algo interesante? Si es así no dejes por favor de compartirlo, quizás pueda ayudar a otras personas.