Deporte y nutrición: cómo practicar un deporte con la energía que necesita tu cuerpo

Deporte y nutricion

“La energía y la persistencia conquistan todas las cosas”. Benjamín Franklin

La nutrición deportiva es un campo que se encuentra actualmente en pleno auge debido al actual incremento de la población sensibilizada con respecto a los beneficios que conlleva, al cuidado de la imagen y a la creciente afición por deportes como el running.

Sin embargo, existe mucha controversia acerca de cuáles son las comidas idóneas para la práctica del ejercicio físico, tanto a nivel amateur como a nivel profesional. Como en muchos otros aspectos hoy día nos dejamos guiar por todo aquello que nos ofrecen las redes sociales, con la ventaja de tener gran cantidad de información al alcance de la mano pero con el perjuicio de la confusión que puede provocar en quien no tiene los suficientes conocimientos para realizar una adecuada selección de contenido.

Reglas básicas

A pesar de que la nutrición deportiva puede complicarse mucho y llegar hasta disertaciones genéticas y moleculares ante las cuáles la comunidad científica no es capaz de llegar a una idea común, sí que hay ciertos conceptos básicos que están sobradamente probados.

Quizás el punto más importante se encuentre precisamente en la obtención y almacenamiento de energía para la práctica deportiva. El concepto fundamental para tratar este tema es el índice glucémico de los hidratos de carbono, que no es más que un sistema para cuantificar la respuesta glucémica de un alimento que contiene la misma cantidad de carbohidratos que un alimento de referencia.

Este índice nos indica la velocidad con la que un alimento ingerido produce un aumento de los niveles de glucosa en sangre. Cuanto más bajo es este valor mucho más fácil será para nuestro organismo utilizar esos hidratos para la obtención de energía y más duradera será la sensación de saciedad.

A la hora de planificar la alimentación para una práctica deportiva es imprescindible la inclusión de hidratos de carbono en las comidas previas, y preferiblemente que sea con un índice glucémico bajo; de este modo nos encontramos que las tan aconsejadas pastas tienen pequeños matices que pueden mejorar la obtención de energía, ya que por ejemplo los espaguetis tienen un índice glucémico inferior a los tallarines y dentro de los primeros el que más bajo lo posee es el que procede de trigo integral.

Nuestro cuerpo tiene la capacidad de almacenar hidratos de carbono en forma de glucógeno para su posterior uso en forma de energía, Una vez colmado ese reservorio el exceso de este nutriente puede ser almacenado en forma de grasas. Por lo tanto para un buen rendimiento es aconsejable ingerir hidratos de carbono con un bajo índice glucémico, como mínimo cuatro horas antes de la hora indicada para el inicio de la actividad física, en las cantidades suficientes para tener repleto el reservorio en forma de glucógeno.

Esta recomendación básica a la hora de realizar cualquier actividad física puede volverse muy compleja si se pretende afinar mucho más o si hablamos de nutrición para deportistas de élite en los que se pretende obtener un alto rendimiento, por lo que lo más aconsejable sería consultar con un experto en nutrición deportiva cada caso específico.