La mejor manera de ahorrar para la jubilación ¿Por qué empezar pronto?

la mejor manera de ahorrar para la jubilacion

El querer y el poder muchas veces está reñido, pero esta razón no siempre es la que no nos permite ahorrar para la jubilación de la mejor manera posible. A veces se introducen otras variables, como no tener la información adecuada o regirnos por costumbres que hacen difícil ver la realidad y cambiar de hábitos.

Situación del ahorro en España

Más allá de falsos mitos, en España no se ahorra poco, pero se ahorra de manera muy diferente a otros países y en productos que por costumbre no son los adecuados para todas las necesidades: cuentas corrientes o acumulando un capital inmobiliario al final de la vida, aunque sea una única propiedad.

El problema es que este ahorro cada vez se polariza en edades más avanzadas. Los jóvenes son a los que les cuesta más ahorrar. Desde luego, esto es producto en buena parte de sus menores ingresos y de tener unos gastos elevados en relación con estos ingresos. Pero no es el único factor, ya que muchos jóvenes que sí tienen capacidad de ahorro, tampoco lo hacen.

En general, la lejanía ante las necesidades del futuro es la que lleva a que ahorremos poco o sencillamente no ahorremos, lo que puede conllevar problemas y, como mínimo, a la perdida de oportunidades.

Mejor un esfuerzo continuo que dejarlo todo para el final

La importancia de empezar pronto a ahorrar viene relacionada con dos aspectos:

El rendimiento

Cualquier rentabilidadque se consiga, aunque sea pequeña, supone tener que realizar una menor aportación. Además, estos ingresos son acumulativos, con lo que cuanto más capital tengamos (y antes) más conseguimos por ganancias.

El esfuerzo financiero

Cuanto más tiempo tienes para ahorrar para la jubilación, menos cantidades con respecto a tus ingresos o disponible debes aportar periódicamente. Así, el tiempo se convierte en el mejor aliado para la planificación financiera de la jubilación en cuanto poder destinar una parte del total de tu ahorro para este fin. Vemos algunos ejemplos:

  • Si empiezas a ahorrar con 40 años con un plazo de 25 años para la jubilación, realizando una aportación de solo 600 euros anuales (50 euros al mes) -y con una rentabilidad media del 2%- te permitirá conseguir al final del periodo unos 19.600 euros.
  • Con tan solo ampliar este pequeño ahorro cinco años más, empezando a los 35 años, la cantidad que conseguiremos será de 24.827 euros, un 26% más.
  • Si ya comenzamos otros cinco años antes, con  30 años, la cantidad sube hasta los 30.596 euros, un 56%.

Todo ello con un ejemplo con una rentabilidad pequeña y aportaciones muy reducidas.

El largo plazo además nos permite introducir mejor la variable del riesgo

Es muy distinto partir de un escenario de pocos años en los que hacer un enorme esfuerzo financiero a través de aportaciones en activos de riesgo, que optar por productos más seguros como los planes de jubilación. Estos permiten que el esfuerzo se haga a largo plazo, con más margen para arañar una rentabilidad superior, y combinando productos o cambiándolos según se acerque el momento de la jubilación.

En conclusión, realizar un ejercicio de planificación financiera es fundamental de cara a poder ahorrar para la jubilación. No pensemos en la jubilación como algo tan lejano. Es una situación a la que llegaremos y en la que, por tanto, debemos pensar desde que somos jóvenes para conseguir nuestro objetivo con el menor esfuerzo.