Cómo puedo ahorrar mejor gracias a los seguros de ahorro y planes de jubilación

Ahorrrar gracias a seguros

Al contrario de la creencia generalizada sobre que los españoles ahorramos poco, la realidad es que nuestros niveles de ahorro no son muy diferentes de otros países de nuestro entorno. Algo más bajos que países del norte de Europa, como Alemania, pero incluso por encima de países mediterráneos. El problema del ahorro en España no está tanto en cuánto se ahorro sino en cómo se hace. Se puede resumir que se concentra mayoritariamente en dos productos: la cuenta de ahorro (con casi un 20% de los ciudadanos que además guarda dinero en casa, “debajo del colchón”), y en patrimonio inmobiliario, que en pocas ocasiones se hace líquido en vida y que suele dejar en herencia (otra gran diferencia con otros países de nuestro entorno).

Elegir la cuenta bancaria como principal, y a veces único, instrumento del ahorro nos hace perder grandes oportunidades. Más allá de la coyuntura actual de tipos de interés bajos que castiga a estos productos con rentabilidades prácticamente nulas, las características de este producto líquido, que podemos disponer en cualquier momento, hacen que los intereses que proporcionen siempre sean bajos y que, por tanto, no de solución a muchos de los objetivos y metas que nos planteamos a la hora de ahorrar.

El seguro de ahorro la mejor opción para constituir un capital a medio plazo

Si tener dinero en una cuenta nos puede ayudar para poder cubrir contingencias urgentes, como ya hemos avanzado no es la mejor forma que tenemos para ahorrar con un objetivo concreto o simplemente si queremos constituir un capital en el medio plazo. Lo mismo sucede con un depósito, con el hándicap añadido que la práctica totalidad de estos productos se basa en una imposición que se realiza cuando se contrata, recuperando el capital más los intereses generados al vencimiento, cuando se cumple el plazo prefijado de este producto; es decir, no podemos hacer aportaciones periódicas. Lo contrario ocurre con un seguro de ahorro, que nos muestra claramente buena parte de las ventajas de ahorrar con seguros.

Con un seguro ahorro podemos realizar aportaciones periódicas, flexibles, con total seguridad de recuperar nuestro capital y además, los intereses generados ofrecen una rentabilidad superior a la de una cuenta corriente. Todos estos puntos hacen al seguro de ahorro un producto perfecto para canalizar el ahorro a medio plazo.

PPA, una opción ventajosa para el ahorro para la jubilación

A largo plazo la principal necesidad o meta del ahorro es complementar nuestra pensión de jubilación. La incompatibilidad de tener nuestro dinero en una cuenta que no aporte ningún rendimiento o sea muy bajo es clara, pero también lo es si “invertimos en ladrillo”, donde la variación de precios o dificultad de venta muchas veces impide conseguir el beneficio generado. Y todo ello si no es la primera vivienda, ya que optar a otras fórmulas como una hipoteca inversa para conseguir una renta supone siempre una importante merma patrimonial.

En el lado contrario tenemos productos como los Planes de Jubilación. A través de las aportaciones periódicas que realicemos a este tipo de productos conseguiremos un capital o renta que nos ayude a disfrutar más de nuestra jubilación, sin arriesgar nuestro capital y sumando la rentabilidad que periódicamente devengan tus aportaciones.

Todo ello sin olvidar los beneficios fiscales de los planes de jubilación extensibles a los planes de pensiones, con los que podrás reducir de tus ingresos por trabajo o actividades económicas o profesionales hasta 8.000 euros al mes o el 30% de las ganancias de tus actividades laborales -siempre el menor de ellos.

En definitiva, si quieres mejorar tu ahorro y adecuarlo a las metas que persigas, los seguros son un gran aliado para conseguir no solo ganar más, incluso que tu pago de impuestos sea menor.