Ahorrar para la jubilación

Ahorrar para jubilación

La jubilación preocupa mucho a los españoles. Tal y como señala el último estudio de Aegon, “La cara cambiante de la jubilación”, el 72% de la población prevé que la situación de las próximas generaciones de jubilados será peor, lo que puede hacer cambiar su perspectiva actual sobre la jubilación, que es bastante positiva. Los españoles son más propensos a asociar su retiro laboral con términos como “disfrute” (37%), “ocio” (34%) y “libertad” (33%), que con términos negativos. Aunque éstos tampoco están lejos de los positivos, ya que el 22% de los encuestados eligió la palabra “inseguridad”. De continuar esta tendencia pesimista sobre el futuro de los nuevos jubilados, es posible que este porcentaje gane posiciones, aunque la solución es sencilla.

Y es que a pesar de que veamos el futuro con más incertidumbre y aunque deseemos “disfrutar” de nuestro momento de jubilación son aun muy pocos los que piensan ya en este momento y realizan un esfuerzo financiero. Lo deja claro el mismo estudio en el que se destaca que tan solo una quinta parte (19%) de los trabajadores tiene un plan de pensiones por escrito, mientras que el 27% tiene un plan pero no por escrito. El 55% restante no tiene ningún plan de pensiones.

Todo ello a pesar que planificar la jubilación, sea cual sea su edad, debe siempre figurar entre los objetivos financieros, basándonos especialmente en estimar cuantos años duraran los ahorros después de la jubilación.

Cuanto antes, más sencillo

Asegurar nuestra jubilación empieza muchos años antes de cumplir los 65 años, de hecho, cuanto antes empecemos conseguiremos mejores resultados y de forma mucho más fácil. Con independencia de la edad o situación familiar, ahorrar para la jubilación siempre debe ser un objetivo financiero prioritario, pero cuantos más años queden para la jubilación, menos cantidad habrá que destinar todos los meses y se podrá conseguir una mayor renta o capital para disfrutar durante esta etapa de la vida.

¿Cómo debemos hacerlo? Unos sencillos pasos nos ayudarán a conseguir nuestros objetivos realizando una buena planificación para la jubilación:

Calcular que ingresos necesitaremos: Trasladamos al futuro nuestras necesidades financieras, hay costes que suelen desaparecer como es el pago de la hipoteca o los gastos asociados con los hijos y su educación, pero hay otros nuevos como los relacionados por la salud, dejemos siempre un margen para imprevistos.

Estimar nuestros ingresos: Calcular que recibiremos por nuestra pensión es sencillo, la propia Seguridad Social ofrece en su página web el autocálculo de la prestación por jubilación. También debemos sumar otros ingresos accesorios, como rentas por inmuebles o prestaciones empresariales.

Calcular la diferencia: Cuanto mayor sea la diferencia entre las prestaciones y las necesidades, necesitaremos un mayor esfuerzo financiero. Veamos esta diferencia tanto en términos de renta mensual como el capital que necesitaríamos en total.

Estimar que necesitaríamos ahorrar: Traslademos este capital a que aportaciones tenemos que realizar para conseguirlo, si quedan muchos años será mucho menor o podemos apostar por conseguir más para ir mucho más allá de nuestras necesidades básicas.

Elegir el producto o productos financieros para conseguir nuestro objetivo: evaluando no sólo los pros y contras, no sólo fiscales, sino también de seguridad y rentabilidad, por ejemplo a través de un Plan de Previsión Asegurado tendremos asegurado siempre nuestro capital sin renunciar a la rentabilidad y con beneficios fiscales.