Bebés prematuros: riesgos y cuidados

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 “El verdadero lugar del nacimiento es aquel donde, por primera vez, nos miramos con una mirada inteligente”. Marguerite Yourcenar.

El 17 de noviembre es el Día Mundial del Niño Prematuro y surge para concienciar acerca de los problemas que supone para un niño el nacer antes de tiempo. La prematurez es la principal causa de los ingresos de bebés en las unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN) y un importante factor influyente en la mortalidad infantil, representando la principal causa de muerte neonatal. De todas formas, que tu hijo nazca prematuro no le destina irrevocablemente en que padezca de discapacidad, aunque sí existen complicaciones y, por ello, y cuidados especiales que debemos tomar ante esta situación. En el presente artículo hablaremos de los riesgos que tiene el bebé prematuro, los cuidados especiales que requiere y las posibles secuelas que en algunos casos pueden tener.

¿A qué se le llama prematuridad?

Un bebé prematuro, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son los bebés que han tenido un periodo de gestación más corto (menos de 37 semanas) y/o han experimentado un menor crecimiento intrauterino del esperado. Se trata de una condición biológica que está en aumento a nivel mundial y cuyo origen es multifactorial. Esta condición implica un seguimiento de mayor tiempo y más riguroso en su desarrollo, pasando por periodos de recuperación muy extensos con equipos multidisciplinares y especializados, que den respuesta a las necesidades del niño en las distintas etapas de su vida. Por ello recomendamos tener un seguro familiar de salud con las mejores condiciones para que cubra todas las necesidades médicas del pequeño.

¿Cuales son los factores de riesgo que predisponen a un posible parto pretérmino?

En muchos casos, la prematuridad se puede prevenir mediante un control en el embarazo al que tienen derecho todas las madres. Además, es importante un control preconcepcional para conocer si tenemos factores de riesgo. Estos son de varios tipos:

Factores maternos:

  • Edad de la madre: menor de 20 años o mayor de 40 años
  • Incompetencia cervical: el cérvix uterino está alterado.
  • Nivel sociocultural bajo.
  • Presencia de miomas uterinos.
  • Exceso de actividad física
  • Enfermedad materna grave: diabetes, cardiopatía o anemia.
  • Preeclampsia: hipertensión durante el embarazo.
  • Antecedentes de otros partos pretérmino.
  • Infecciones urinarias o genitales.

Factores fetales:

  • Embarazo múltiple.
  • Malformaciones congénitas.

Factores placentarios

  • Rotura prematura de membranas.
  • Placenta previa.

Factores iatrogénicos:

  • Intervenciones obstétricas.

¿Qué riesgos tiene un bebé prematuro?

Uno de los problemas más frecuentes es la inmadurez de órganos y sistemas, algo que provoca numerosas dificultades como las siguientes:

  • Dificultades respiratorias: es la patología de mayor importancia en estos bebés, como la neumonía congénita, síndrome de aspiración, neumotorax, desgarro alveolar o síndrome de dificultad respiratoria.
  • Dificultades para alimentarse y ganar peso.
  • Hipoglucemias, hipercalcemias, hiperbilirrubinemia o anemia.
  • Alteraciones neurológicas relacionadas con la anoxia cerebral, hidrocefalia o hemorragias intraventriculares.
  • Mayor riesgo de parálisis cerebral.
  • Hipotermia e infecciones.
  • Enfermedades relacionadas con malformaciones congénitas.
  • Son muy frecuentes las malformaciones cardiovasculares.
  • Fibroplasia retrolental (retinopatía del prematuro): ocurre en neonatos tratados con una concentración más alta de oxígeno que en el aire ambiental. Consiste en daños en la retina.
  • Aumento de la incidencia de la muerte súbita del lactante.
  • Problemas auditivos.
  • Enterocolitis necronizante: es una lesión en una porción de la pared gastrointestinal.
  • Dificultades en la relación madre e hijo: por sobreprotección, rechazo o miedos de los padres principalmente.

El alta en la UCIN se da cuando el neonato llega a un peso aproximado a los 2 kgs y es capaz de tomar la alimentación por vía oral ya sea con biberón o lactancia materna. Además, debe poder regular la temperatura corporal, se haya suspendido la administración de oxígeno y fármacos, y no debe haber tenido alteraciones cardiovasculares ni respiratorias recientes.

¿Qué cuidados necesita un niñoz prematuro?

En el hospital deberá permanecer un tiempo en la incubadora para que le ayude a regular sus constantes vitales y temperatura corporal. La alimentación en los casos de bebés más pequeños o con problemas respiratorios será por vía parenteral o sonda, mientras que en los bebés de mayor peso se podrá administrar el biberón o el pecho, aunque es habitual que la succión no se haya adquirido, por lo que la leche materna se administrará a través de un biberón. Además, es crucial la prevención de infecciones mediante la higiene y la disminución del contacto con el exterior.

Y, ¿qué hacemos cuando le dan el alta y llega a casa? El bebé prematuro necesita unos cuidados que debemos tener en cuenta:

  • Una buena higiene es primordial: esto requiere que nos lavemos las manos antes de coger al bebé prematuro, así como cambiar su pañal cada 3 o 4 horas aunque no se haya ensuciado.
  • Su habitación ha de tener una temperatura aproximada de 21 a 24º.
  • La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a estos pequeños, ya que contribuirá a fortalecer el sistema inmunitario. Los prematuros deben tener más tomas al día que un bebé a término ya que necesitan un mayor aporte de calorías: unas seis u ocho veces al día.
  • Con respecto a las vacunas, se recomienda respetar el calendario de vacunación, exceptuando la de la gripe que se debe administrar a los prematuros de más de seis meses, sobretodo si han presentado problemas respiratorios o desnutrición severa. Además, es conveniente que las personas del entorno cercano al bebé se vacunen de la gripe, y que el niño no vaya a la guardería hasta al menos los dos años.
  • Estos bebés requieren más horas de sueño que un bebé a término: más de 16 o 18 horas diarias. El bebé debe ser colocado boca arriba y comprobar que no hay objetos alrededor en la cuna. También se recomienda mantener una luz tenue y la radio baja, ya que en la UCIN se ha acostumbrado a un entorno con ruidos y más luz.
  • Sobre las visitas es importante dosificarlas y que no carguen al bebé, sobre todo en los primeros días. Además, hay que tener cuidado si alguna de las visitas tiene un resfriado u otras enfermedades contagiosas, o las ha padecido recientemente.
  • Se pude sacar al pequeño de paseo, pero es muy importante evitar las aglomeraciones para prevenir un posible contagio.
  • Seguimientos médicos y acudir al médico en caso de ver algo anormal o sospechoso.
  • Algo muy importante para ayudar al desarrollo del sistema nervioso es la estimulación. Esta debe consistir principalmente en el contacto con los progenitores, hablarle, el juego y colocar un móvil encima de la cuna.

¿Qué secuelas puede padecer?

Estas dependen de diversos factores como los enumerados a continuación:

  • Los daños sufridos en el parto, como el daño cerebral u orgánico o los derivados de una hipoxia.
  • Edad y peso al nace
  • Capacidad de adaptación familiar.
  • Factores ambientales y de personalidad.
  • Ingresos hospitalarios que ha requerido.
  • La separación del neonato de la madre produce estrés a un nivel muy profundo, ya que se le priva de las sensaciones regulatorias que promueve el ambiente materno. A mayor tiempo, mayor ansiedad vivirá el pequeño.
  • Existencia de compensadores: apoyo vincular materno, figuras vinculares auxiliares, método canguro piel con piel (en caso de cesárea lo hará en un inicio el otro progenitor), dar palabras a la experiencia para que sea integrada y la lactancia materna.
  • Cuidados médicos adecuados a las dificultades del pequeño.

Parece que existe un mayor riesgo de tener las siguientes problemáticas:

  • Mayor probabilidad de desarrollar una discapacidad motora, sensorial y dificultades de comportamiento, del aprendizaje y capacidad visomotora.
  • Dificultades de adaptación familiar: sobreprotección, inadaptación de los padres, conductas negligentes.
  • Malposición dental o maloclusión.
  • Enlentecimiento inicial del crecimiento.
  • Puede darse hipertonía o hipotonía muscular.
  • CI ligeramente más bajo.
  • El TDAH es más común.
  • Pueden requerir más apoyo en actividades más difíciles.

De todas formas, existe una mayor variabilidad en estos bebés con respecto a los nacidos a término, algo que podemos atestiguar leyendo biografías de diferentes personas que, a pesar de haber nacido en esta condición, han salido adelante con una gran fortaleza. Esto es a lo que llamamos resiliencia en el ser humano.