Nutrición oncológica: la dieta en pacientes con cáncer

doctor explicando a paciente con cáncer cómo debe ser su nutrición oncológica

La nutrición oncológica es el tipo de alimentación que se adapta a las necesidades nutricionales de los pacientes con cáncer. Para ello debe tener en cuenta tanto el tipo de tumor, como los efectos secundarios que implica el tratamiento al que el paciente está siendo sometido.

💡 Antes de continuar, y teniendo en cuenta que, por desgracia, los tumores son la segunda causa de muerte más frecuente en Occidente, te dejo nuestro artículo sobre qué es el cáncer, sus síntomas, tratamiento y prevención.

Sí que te adelanto que hay muchos tipos distintos de tumores, por eso su tratamiento y la nutrición oncológica asociada, debe de ser muy personalizada. Así, la recomendación es ponerse siempre en manos de profesionales especializados en esta patología.

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La nutrición oncológica: relación entre alimentación y cáncer

Antes de hablar de nutrición oncológica, debemos de saber que el cáncer es una enfermedad en la que se da un componente genético, que nos predispone a padecerlo. Sabemos también que existen muchos factores ambientales que pueden favorecerlo.

Recuerdo cuando estudié los cursos de doctorado sobre biología del cáncer, en los que nos explicaban que el peso de esos factores ambientales dependía mucho del tipo de tumor. Por ejemplo, el tabaco está muy claramente asociado a padecer cáncer de pulmón, de hecho es muy infrecuente padecerlo si no se fuma. En otros cánceres, el componente genético tiene más peso que el ambiental.

💡 En aras de evitar exponernos a ningún tipo de cáncer, y al cáncer de pulmón en concreto, te recomiendo nuestro artículo sobre dejar de fumar, con trucos para conseguirlo y evitar la recaída, por si te sirve a ti o a alguna persona de tu entorno.

Volviendo a la nutrición oncológica, sí que se ha evidenciado relación entre alimentación y cáncer, específicamente en el consumo frecuente de algunos tipos de nutrientes y alimentos.

La relación entre dieta y cáncer se ha encontrado de forma más marcada, entre otros, en:

Concretamente, esta relación entre alimentación y cáncer se ha visto en casos de sobrepeso y obesidad, pero también con un consumo excesivo de azúcares, alcohol, carnes rojas, carnes ultraprocesadas y grasas de mala calidad. Estas están presentes en alimentos ultraprocesados del tipo:

  • Galletas
  • Snacks
  • Bollería
  • Salsas
  • Pizzas
  • Etc.

De todo esto, nos habla la guía nutricional de pacientes oncológicos, de la prestigiosa Asociación Española contra el Cáncer. Muy implicada en la elaboración de todo tipo de campañas de prevención contra el cáncer.

A tenor de esto, es importante resaltar que una alimentación con un elevado consumo de verduras y frutas, se ha relacionado con un menor riesgo de padecer varios tipos de cánceres. Tanto por sus escasas calorías, como por su gran cantidad de tipos de vitaminas y minerales, además de fibra y antioxidantes. Así, se recomienda como mínimo comer 5 raciones al día de estos grupos de alimentos para cualquier persona, pero especialmente en la nutrición oncológica.

Dieta y cáncer

Para aclarar todo esto, vamos a hablar de los nutrientes y alimentos que relacionan alimentación y cáncer.

Empecemos por los azúcares, que se encuentran ocultos en muchos alimentos ultraprocesados. Especialmente, están en gran cantidad en los refrescos, yogures convencionales, postres lácteos y productos hechos a base de harina, que se endulzan con distintos tipos de azúcares: pasteles, barritas, bollería, galletas…

Estos azúcares se corresponden con distintas moléculas con diferentes nombres:

  • Sacarosa
  • Fructosa
  • Galactosa
  • Lactosa
  • Glucosa
  • Etc.

A su vez, podemos encontrarlas en una gran variedad de alimentos: azúcar de mesa, miel, melaza, jarabe de maíz, zumos concentrados… que se añaden a los alimentos para no poner el nombre de azúcar, y así despistarnos.

Sobre las carnes rojas, se incluye en este grupo a la mayoría de las que proceden de mamíferos: cordero, cabrito, cerdo, ternera, jabalí, etc. Sin embargo, la carne de conejo y liebre no parecen relacionarse con un mayor riesgo de padecer cáncer, o al menos así lo indican la mayoría de las investigaciones.

La asociación del consumo de carnes procesadas con el cáncer es especialmente fuerte. De hecho, se recomienda no tomar ni siquiera 20 gramos a la semana de este tipo de ultraprocesados, por lo que se descartan este tipo de alimentos en la nutrición oncológica. Entre ellas se incluyen:

  • Salchichas
  • Hamburguesas industriales
  • Embutidos: aún más los ahumados o grasos: chorizo, fuet, bacon…
  • Fiambres: jamón york, chope, mortadela…

💡 De todo ello te hablamos en nuestro artículo sobre las carnes rojas, carnes procesadas y su relación con el cáncer, visítalo para más información.

Finalmente, cualquier ingesta de alcohol se relaciona con un mayor riesgo de padecer muchos tipos de cánceres. Por tanto, también queda prohibido en la nutrición oncológica.

Qué comer durante el tratamiento contra el cáncer

En la nutrición oncológica debe tenerse muy en cuenta, como ya te he adelantado, qué tumor padece la persona y en qué fase está la enfermedad. Según eso, puede haber un alto riesgo de desnutrición. Lo que es usual en las fases avanzadas de tumor y muchos cánceres digestivos.

Puede suceder, además, que haya déficit de nutrientes asociados a algunos tumores. Por ejemplo, en varios tumores que afectan al sistema digestivo, pueden darse pérdidas de hierro por sangrados. Esto suele dar lugar a anemia.

💡 Te enlazo nuestro artículo sobre alimentos ricos en hierro, por si tú o algún conocido sufrís anemia, de forma que os ayude a revertir esa situación.

Es por eso que la nutrición oncológica debe de partir de valorar el estado nutricional inicial del paciente. Esto implica realizar analíticas de nutrientes, ver el índice de masa corporal (IMC), el porcentaje de grasa de la persona, si ha perdido peso en los últimos meses, etc.

Otro factor determinante cuando pensamos en dieta y cáncer para ver qué alimentos debe incluir un paciente con cáncer en su nutrición oncológica, es el tratamiento que está siguiendo. Este puede originar efectos secundarios que dificulten la alimentación, como por ejemplo:

En estos casos deben buscarse alimentos fácilmente digeribles o que sean densos nutricionalmente. Lo que una vez más implica, como ya hemos dicho, una gran personalización de la nutrición oncológica en el paciente con cáncer.

En cualquier caso, no se deben perder de vista las opciones sustitutas de los alimentos y nutrientes, que deben de evitarse en todo tipo de cánceres.

Un buen ejemplo de esto es el de consumir pescado como fuente de proteínas, en vez de carnes rojas. Otro muy claro es el de consumir grasas saludables, como la del aguacate o los frutos secos, en vez de grasas nocivas, que pueden favorecer el cáncer, como las de muchos fiambres. ¿ Y qué tal frutas en vez de dulces? ¿No están riquísimas? ¡Y encima son sanas!

Otras recomendaciones

Otro aspecto fundamental en alimentación y cáncer, que ya te he adelantado, especialmente para su prevención y reducir los efectos secundarios de muchos tratamientos oncológicos, es evitar el consumo de alcohol. Conviene aclarar que el mayor riesgo de cáncer por consumo de bebidas alcohólicas se asocia también a las de baja graduación, como el vino o la cerveza.

Por desgracia, su consumo es generalizado y lo hemos normalizado, pero quiero dejar claro que está totalmente excluido en la nutrición oncológica y en la alimentación para prevenir el cáncer.

Volviendo al cáncer, el consumo de alcohol, incluso de bebidas de baja graduación, se asocia con más riesgo de tumores de:

  • Boca
  • Garganta
  • Laringe
  • Esófago
  • Estómago
  • Colon
  • Recto
  • Hígado
  • Páncreas
  • Mama

Aprovecho aquí a comentarte que, actualmente, el tipo de cáncer que más se diagnostica en la mayoría de los países occidentales, es el colorrectal, que es de los que más está influido por una mala alimentación, incluyendo por supuesto el consumo de alcohol.

Por si todos estos tipos de tumores fuesen pocos, otros cánceres en los que el consumo de alcohol muestra influencia, aunque menos potente con respecto a los anteriores, son el de próstata, de vesícula biliar, el melanoma maligno o cáncer de piel y de riñón. Demasiado riesgo por una copita, ¿verdad? A mí al menos me lo parece.

Esperamos que con este artículo sobre nutrición oncológica te convenzas de que la alimentación es determinante para nuestra salud, en prácticamente todas sus facetas.

Por eso, desde aquí queremos seguir informándote para que puedas cuidarte cada día un poco más. Así, te animo a seguir nuestro blog, te aseguro que descubrirás cómo hacerlo y mejorar así tu salud. Síguenos también en redes sociales, donde a diario compartimos consejos sobre salud y bienestar. ¡Te esperamos!

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Especialista en Salud Natural y Dietética

Máster Universitario en Salud Natural y Nutrición. Experta en Alimentación Antiinflamatoria y psiconeuroendocrino-inmunología, el área de la ciencia que estudia la relación del sistema nervioso con el resto de nuestro organismo. Diploma de estudios avanzados en: Microbiota, inmunidad y sistema digestivo. Cursos de doctorado en: Biología del Cáncer. Autora de los libros: "¿Y ahora qué puedo comer?" y "Comer para cuidarse". Compagino la pasión de mi trabajo en consulta con la impartición de diversos cursos y las charlas divulgativas.

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