¿Por qué consumir frutas de temporada? Conoce sus múltiples beneficios

la sandía es un buen ejemplo de frutas de temporada beneficiosas para nuestra salud
Tiempo de lectura: 8 minutos

Quizás ya hayas escuchado en numerosas ocasiones que consumir frutas de temporada tiene multitud de ventajas, pero posiblemente aún no las conozcas todas, o no comprendas bien los beneficios que eso puede suponer para ti. Y seamos sinceros, si algo no se conoce en profundidad, tampoco le solemos hacer mucho caso ¿Verdad? ¡Por eso hemos escrito este post!

Me encantaría además aprovechar este tema, para animarte a incrementar tu ingesta de frutas y verduras. Los vegetales deben de ser la base de una dieta saludable, pues son el grupo de alimentos más nutritivo.

👉Y es que si aún eras de los que pensaba que la base de una alimentación equilibrada estaba en los cereales, te dejo nuestro post: Mitos y verdades en nutrición: cómo no dañar tu salud.

Porque solo  un elevado consumo de frutas y verduras, puede garantizar la cantidad necesaria de vitaminas y minerales para que tu cuerpo funcione de manera óptima, y así prevenir así enfermedades. Las investigaciones nos indican que debemos tomar al menos 5 raciones de fruta al día, y por desgracia muy pocos lo cumplen, así que toca “ponernos las pilas”.

Frutas de temporada y sus beneficios

Si nos ceñimos al significado literal, las frutas de temporada son aquellas que tienen su momento ideal de recogida en la fecha en la que nos encontremos. Esta definición puede tener muchos matices, ya que el momento de recogida generalmente está condicionado a la climatología, y esta a su vez depende de muchos factores.

Aunque tengamos fruta todo el año, en primavera y verano es cuando por cantidad y variedad podemos disfrutar más de este alimento esencial. Ya sean las fresas que cada vez llegan más abundantemente a los mercados desde el final del invierno, pasando por las cerezas, melocotones, albaricoques, melones, sandías, y un largo etcétera. Nos encontramos con una oferta enorme de productos que se cosechan muy cerca de nuestros hogares. Gracias a esto, tenemos la ventaja de poder consumirlas a los pocos días; con un paso mínimo por cámaras frigoríficas, para poder disfrutar deL mejor sabor, olor y textura, y, por supuesto, del mejor precio.

En este apartado debemos de valorar varios aspectos, ya que el impacto de consumir frutas de temporada se da a distintos niveles. Si bien, inicialmente, cada uno de ellos pueden parecer cuestiones independientes, en seguida veremos que están íntimamente relacionados. Veamos cuáles son:

  1. Tu salud
  2. El medioambiente
  3. Tu economía

¿Cómo ayudan las frutas de temporada a tu salud?

La carga nutricional de las frutas de temporada

Se ha comprobado que cuando las frutas se cultivan respetando los tiempos de su ciclo natural, sin prisas y en la estación correspondiente, su carga nutricional es más elevada. En la cantidad de nutrientes de los vegetales influyen por supuesto otros factores, como el uso de fertilizantes, mayor si la fruta no es de temporada, o la riqueza mineral del suelo.

Las frutas de temporada son el alimento esencial para conseguir de forma natural no solo todo tipo de vitaminas, también minerales y otros componentes esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por ejemplo, las fresas son ricas en hierro y vitaminas A, C y K. Los albaricoques  son ricos en betacarotenos y vitamina A, aunque el melón es la fruta que contiene más vitamina. Las ciruelas destacan por su aporte en fibra a la que hay que unir potasio y vitamina C y K; y las cerezas, cuyo consumo no deja de crecer cada año en España, lo son en vitaminas A, C y K. 

Si tenemos en cuenta que la ingesta de algunas vitaminas, como la vitamina C, es  unas 6 veces menor en la actualidad, respecto a las poblaciones cazadoras y recolectoras, nos daremos cuenta de la importancia de consumir frutas con la mayor cantidad de nutrientes posibles.

Al fin y al cabo hemos sido recolectores y cazadores durante miles de años, y nuestra fisiología se desarrolló en este entorno evolutivo. Seguro que a ti, y a mí, esa época nos parece muy, muy lejana, pero para nuestra genética no lo es tanto.

las cerezas son frutas de temporada en verano
La fruta de temporada es más rica en vitaminas y minerales

Cómo nos afecta el uso de fertilizantes químicos en la fruta

Si queréis  información sobre el impacto de los tiempos de cultivo en la composición nutricional de las frutas,  o según el tipo de fertilizantes utilizados, os dejo este artículo de la Doctora en ingeniería agroquímica, Mª Dolores Raigón. Es una de las mayores expertas en nuestro país, y a la que hace años tuve el placer de escuchar. Os adelanto que los fertilizantes químicos,  enriquecen la fruta en el mineral específico que contienen, y  además aumentan su tamaño, sin embargo reducen su contenido en los otros micronutrientes y en antioxidantes , incluso hasta la mitad.

Un consumo inadecuado de micronutrientes y antioxidantes, se ha relacionado con una mayor predisposición a padecer diversas patologías crónicas e infecciones.

Como os decía en las frutas de temporada el uso de fertilizantes químicos es menor, por lo que este problema se reduce. Conclusión, estas frutas, y aún mejor si son cultivadas de manera tradicional, serán más pequeñas y probablemente menos bonitas, pero también más sabrosas y nutritivas.

La mejor forma de adaptarnos a los cambios de temperatura y al sol

Las frutas de temporada son un alimento perfecto para adaptarnos al cambio de temperatura que conlleva la primavera cuando avanza y el verano. Un cambio que también se produce en nuestro biorritmo, con días más largos y noches más cortas. Su alto composición en agua y su capacidad de saciar, pero con una digestión ligera, las hace perfectas para las largas jornadas estivales. A la vez que ayudan a la hidratación de forma natural.

También las frutas de temporadayudan a preparar nuestra piel para jornadas de sol más intensas. Frutas como melocotones o albaricoques son ricas en betacorotenos, fuente fundamental de vitamina A. Esta vitamina nos ayuda a proteger la piel de los radicales libres y reduce el riesgo de sufrir quemaduras solares; e incluso protegen la piel del envejecimiento.

Efectos nocivos para el medioambiente de no consumir frutas de temporada

Cuando consumimos fruta de temporada estamos siguiendo el ritmo que nos marca la naturaleza, y esto, que suena hasta poético, tiene muchas repercusiones prácticas.

En lo que se traduce es que el ciclo reproductivo de la planta, que culmina con la maduración  de la fruta, está en consonancia con las variables climatológicas que se van sucediendo; y por tanto el aporte artificial de luz, fertilizantes y agua, es menor. Todo esto supone importantes impactos medioambientales:

  • Por un lado el gasto de luz implica irremediablemente producción de dióxido de carbono (CO2); y todos conocemos ya el gran efecto que este gas tiene en el calentamiento global.
  • Por otra parte, a nadie se le escapa el problema de escasez de agua que hay en nuestro país; y que hace que cada verano, haya que imponer restricciones en el consumo de agua potable en algunas zonas. Se trata de un problema que, debido al cambio climático, no deja de agravarse, así que deberíamos valorar y cuidar cada gota.
  • Por otro lado al reducir el uso de fertilizantes  se protegen las aguas, el aire y hasta al propio suelo. Los fertilizantes son la principal causa de de contaminación de las aguas; tal como nos indica este informe de la FAO, siglas de Food (Alimentación) and Agriculture Organization, sobre el efecto de la producción de alimentos en el medioambiente.

El efecto de los fertilizantes en el medio

Cuando el nivel de fertilizantes aumenta  en el agua, comienzan a predominar un tipo de algas que dejan al ecosistema sin oxígeno, y entonces, paulatinamente, el resto de seres vivos van muriendo.

Por desgracia tenemos un ejemplo muy reciente al respecto, el colapso del Mar Menor, hace tan solo unos meses, donde vimos las imágenes de miles de peces muertos, y la ruina de las familias que vivían de la pesca.

En el suelo, el uso frecuente o excesivo de fertilizantes, provoca su acidificación, y destruye los microorganismos que conviven en simbiosis con las plantas, lo que favorece que padezcan enfermedades, y que se nutran con dificultad.

Finalmente se sabe que buena parte de los fertilizantes se volatilizan, hasta cerca de la mitad en el caso de los derivados nitrogenados, ocasionando fenómenos tan dañinos como la lluvia ácida, que afecta ya a muchísimos bosques.

El transporte de la fruta que no es de temporada

Más allá de los fertilizantes, a nuestro planeta también le perjudica que consumamos fruta de fuera de temporada porque a menudo llegan desde el otro hemisferio, y entonces incrementamos el otro gran contaminante mundial, el transporte.

Traer tomates en invierno desde las antípodas de nuestro planeta, o casi, tiene costes ecológicos muy altos, sobre todo  por la elevada producción de CO2 que lleva aparejado, contribuyendo muy notoriamente  al cambio climático.

el transporte de la fruta de fuera de temporada
Transportar las frutas grandes distancias tiene un gran impacto medioambiental

¿Por qué es más cara la fruta de fuera de temporada?

Cuando se produce la fruta fuera de su temporada natural los gastos asociados se incrementan considerablemente ¿Por qué? Pues son varios los factores implicados, y algunos ya los conoces. En general supone:

  • Mayor número de fertilizantes
  • Consumo agua mayor
  • Más días de transporte
  • Aumento en el tiempo de refrigeración
  • Más sustancias para prolongar su vida útil
  • Control de temperatura (Invernaderos y otros)

Todo esto es para mejorar el rendimiento y alargar el tiempo que la fruta está disponible en el mercado, pero  supone un incremento de recursos que, obviamente, repercute en nuestro bolsillo. Por eso conocer las frutas propias de cada estación también te ayudará a ahorrar.

Las frutas de verano en temporada

Estos son algunos de los beneficios de las frutas que encontrarás en el mercado este verano:

  • Sandía: posee un alto contenido en licopeno, perfecto para evitar la degradación de la vista ocasionada por la edad.
  • Naranja: rica en vitamina C, vital para diversas funciones del organismo y ayuda a reducir los plazos de recuperación de los resfriados.
  • Fresas y frambuesas: poseen antocianos que son unos maravillosos antioxidantes, relacionados con la prevención de enfermedades degenerativas.
  • Plátano: rico en potasio, regulador de la función osmótica
  • Piña: posee bromelina, que favorece el metabolismo de las proteínas.

Los beneficios de la fruta de verano

Suele decirse que la naturaleza es sabia. Aunque yo sería un poco más pragmática y diría que, tras miles de años evolucionando juntos, todo está relativamente bien ajustado en el ciclo ecológico. Y es que, además de todo lo que apuntamos a lo largo del artículo, te damos aún más razones para disfrutar de la fruta de verano:

  • El verano es una época óptima para el consumo de una gran variedad de frutas. Es ahora cuando las fruterías nos ofrecen melocotones, nectarinas, cerezas, melón,…
  • Las frutas de verano son refrescantes, y algunas muy hidratantes, como sucede con la sandía y el melón, justo lo que necesitamos estos meses.
  • Otras muchas están cargadas de vitaminas y antioxidantes como carotenos y licopenos. Estos aportan a nuestra piel y nuestros ojos una protección extra frente a las radiaciones solares. Tal es el caso de los albaricoques, los melocotones, los tomates, y, nuevamente, el melón y la sandía.
  • Por otra parte, la fruta madurada al sol del verano, alcanza su punto óptimo de maduración con un sabor, olor y textura inigualables.

👉 Si quieres ver en más detalle la estrecha relación entre tu alimentación y el efecto en los cuidados de la piel: no te pierdes el artículo «Cuidados de la piel: trucos, consejos y claves para una piel sana«

Por mi parte, no puedo evitar recordar en estos momentos los veranos en mi pueblo de León, y mi madre  pidiéndole desde la ventana de nuestra casa unos tomates a mi abuelo. Este enseguida se acercaba a la huerta que teníamos justo en frente de la ventana de la cocina, los cortaba, y por esa misma ventana se los daba.

Esos tomates recién recolectados, tenían un sabor inigualable, pues habían sido cultivados en la estación que les corresponde, y sobre todo, sin prisas. Por eso no puedo dejar de recomendarte que consumas cada vegetal en su momento. Por cierto ¿Sabías que el tomate también es una fruta?

¿Cómo debemos comer la fruta?

No hay que olvidar que la mejor forma de comer la fruta es cruda, entera y a ser posible con su piel. Por ejemplo, si bebes un zumo, aunque lo hagas y consumas en el momento, pierdes buena parte del aporte de fibra. También, es importante variar las frutas que consumimos, ya que cada fruta tiene nutrientes distintos y combinándolas obtendremos más y mejores ventajas.

Aún así, especialmente para los más pequeños, muchas veces podemos optar por formas de presentación distintas que les parezcan más atractivas, desde batidos o hasta helados, tan apetecibles cuando llega el calor. Con todo ello conseguiremos que además de comprar un producto al mejor precio y con todas las propiedades de sabor intactas conseguir otros beneficios para tu salud.

Como ves consumir frutas de temporada es tan bueno para ti como para nuestro planeta, así que aprovecha que vivimos en el país que es la “huerta de Europa”, y disfruta de ese postre de la naturaleza cargado de propiedades y nutrientes.

¿Te ha gustado nuestro post? Espero que sí, ahora te toca a ti compartirlo para tratar de extender la conciencia del consumo responsable ¡Muchas gracias!